Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 13 - 2016

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Con el preso que quiere ser presidente de Guatemala (condenado por el asesinato de un obispo)
Por Asier Vera - Guatemala, 18 de febrero de 2016

La campaña la tiene ya en marcha dede Facebook: "Byron Lima Presidente".¿Su ideología? "Ultranacionalista de derecha". 'Crónica' comprueba que entre los presidiarios es ya 'el mandamás'

preso

Byron Lima con una camiseta donde proclama su anticomunismo

 

Cárcel de Pavón, a escasos 30 kilómetros de la capital de Guatemala. Para llegar a donde está recluido el capitán Byron Lima Oliva hay que atravesar dos controles. El primero da acceso al complejo formado por varias cárceles, algunas de ellas de máxima seguridad, en las que se encuentran recluidos los líderes de las pandillas más violentas de Guatemala. En el segundo, un comandante de la policía del Sistema Penitenciario (SP) se encarga de autorizar o no la visita. En este caso, no se había pedido permiso al SP, por lo que en la hoja de visitas no constaba el nombre del periodista. ¿Bloqueado el paso? No. Al informar al agente de que la cita era con Byron, el más célebre preso del país centroamericano, no pone ninguna objeción para permitir la entrada, incluso con una grabadora. Tras la puerta de la denominada Granja Modelo de Rehabilitación Pavón, en la que están recluidos 2.459 presos, nos espera un hombre con mucho poder. Nos recibe con una visera estampada con la calavera que representa a los Kaibiles, grupo de élite del Ejército de Guatemala al que perteneció.

"No es que yo controle las cárceles de Guatemala, sino que la gente me busca para resolver problemas", nos dice enseguida el capitán del Ejército condenado a 20 años de prisión por su complicidad en el asesinato en 1998 del obispo Juan José Gerardi. El crimen se produjo dos días después de que el religioso presentara el informe Guatemala: nunca más sobre las violaciones de derechos humanos durante la guerra civil. Y por esa ejecución extrajudicial Byron, que ahora tiene 46 años, cumple ya 17 de condena. Entre rejas, él sigue negando toda responsabilidad, como cuando, en los días en los que acudió a los juzgados acusado de utilizar diplomas falsos para solicitar la redención de sus penas, se dejaba fotografiar con una camiseta en la que se leía: "Preso político 100% anticomunista". Es más, Lima anuncia que en cuanto salga en libertad presentará su candidatura a la presidencia de Guatemala para lograr un gobierno "duro, rígido y estricto". Para ello, ya creó en 2013 en Facebook el perfil Byron Lima Presidente en la que explica que su ideología es "ultranacionalista de derecha".
Una cita por internet

La aspiración del militar podría estar aún lejos. La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, organismo dependiente de la ONU, lo acusa de liderar una trama dedicada a vender traslados de presos de unas cárceles a otras por un importe de 6.000 dólares cada uno. Precisamente, en septiembre de 2014 fue detenido por este hecho el entonces director del Sistema Penitenciario, Edgar Camargo, si bien aún no hay una fecha programada para la audiencia en los tribunales.

Lima programa la entrevista con Crónica a través de las redes sociales: dispone de internet dentro de la cárcel, algo que asegura "no es un delito" porque "la Constitución reconoce el derecho a comunicarse y no dice que los presos no lo tengan". Así fue como este suplemento pudo atravesar el umbral de la cárcel, a la que Lima fue trasladado en noviembre de 2015 desde la prisión militar de Matamoros. Un guardia del SP vigila durante la entrevista y la visita por el penal. Lima dice que su presencia es para proteger al periodista del resto de los reos, aunque todos con los que se cruza lo saludan y se paran a hablar con él en cuanto los llama para que relaten cómo ha cambiado la prisión desde que él llegó. "Los internos han delegado en mí la autoridad por la ausencia de la autoridad del SP, por lo que en los últimos meses se ha puesto orden, ya que si el Estado no asume su responsabilidad ya la asumimos nosotros, cueste lo que cueste", afirma orgulloso.

Lima precisa que su autoridad, que ha sido investigada a raíz de varias denuncias por abusos a presos que no han sido demostradas, proviene de la educación recibida en su familia, de marcado carácter militar, dado que es nieto de coronel, mismo cargo que ostenta su padre, Byron Disrael Lima, quien también estuvo en prisión por la muerte del obispo Gerardi, aunque salió en libertad por buena conducta y trabajo social tras cumplir 12 de los 20 años de pena. Byron Lima niega que su capacidad de influencia se deba a su paso por el Ejército, en el que entró con 12 años como Caballero Alumno del Instituto Cívico Militar Adolfo V y con el que llegó a ser miembro del Estado Mayor con los presidentes de Guatemala Ramiro de León Carpio (1993-1996) y Álvaro Arzú (1996-2000).

Como ejemplo de sus logros cita que se han pintado varios edificios de la cárcel, se han reformado las pistas deportivas, se ha recuperado la biblioteca, se han arreglado los ordenadores y se han instalado más camas en el hospital. "En menos de 42 días he puesto todo en orden", recalca, al tiempo que niega tener el control de la cárcel: "Lo único que hago es hacer lo que la Ley del Régimen Penitenciario nos autoriza". Así justifica la cooperativa penitenciaria Torre Fuerte, de la que él fue gerente y que fue "legalmente constituida" en 2010 en la cárcel de Pavoncito, una de las ocho en las que ha estado preso. Durante varios años la cooperativa "dio empleo a 800 reclusos".

Reconoce que sus mejores clientes eran "los candidatos a alcaldes y diputados" que se presentaron a las elecciones por el Partido Patriota, para quienes diseñó las camisetas de la campaña, al tiempo que alquilaba coches blindados "a 300 dólares al día" para los políticos que temían por su vida. Esta cooperativa mediante la cual se fabricaba calzado, ropa y productos de limpieza cerró tras ser investigada por el SP.

Lima, que se autocalifica como un "líder positivo que se enfrenta al sistema corrupto", sabe moverse en la cárcel, donde es incluso saludado por los guardias de seguridad que le llegan a decir: "Gusto verlo". También muestra su influencia al reconocer que estando en la cárcel ha llegado a "recomendar" al Gobierno el nombre de la persona que debe dirigir el SP. Además, aprovechó su cuenta de Facebook para invitar hace unas semanas a que se convocara una manifestación a la que acudieron miles de personas para mostrar su solidaridad con los 14 ex militares detenidos el 6 de enero por violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil.
Sauna, peluquería y música

Finaliza la conversación a la que se ha sumado su hermano, Luis Lima Oliva, a quien no veía "desde hace ocho meses", pero el capitán desea enseñar el interior de la cárcel durante un largo paseo en el que trata de demostrar su influencia entre los reclusos. Para ello va llamando a diferentes reos para que expliquen que desde que él ha llegado a Pavón se ha instaurado el "orden" y tienen un mayor acceso a cursos. Lima es profesor de portugués, así que a todos les pide que digan unas palabras en este idioma para que el periodista compruebe lo que han aprendido con él en sus clases.

La calle principal de la cárcel se llama La Sexta, al igual que la avenida peatonal más famosa de la capital guatemalteca. En poco se diferencia una de otra, dado que en la de la prisión se puede encontrar de todo, desde zapaterías a carnicerías, verdulerías, ventas de cedés de música, peluquerías y barberías. Si no fuera por la presencia de la policía penitenciaria, que también consume productos en estos establecimientos, parecería un concurrido barrio cualquiera de Guatemala en el que no sólo hay hombres, sino también muchas mujeres que han ido a visitar a sus parejas. Incluso hay varios restaurantes, donde Lima para a comer junto a su hermano, su esposa y un amigo general del Ejército que han acudido a visitarle. El guardia que escolta el paseo come en una mesa aparte.

Durante el recorrido, el capitán acude a una sala donde se imparte un curso de mecánica y en ese momento el profesor le pide que les ayude para que puedan introducir un motor en la cárcel. Y Lima se compromete a trasladar esta petición a las autoridades penitenciarias. A continuación, visita el gimnasio, que cuenta con sauna, y en la que Byron pregunta al único usuario, un hombre corpulento de 64 años de la República Checa, que explique qué es lo que le ha pedido. En un rudimentario español, el reo detalla que ha solicitado a Byron que le ayude para que su novia, también encarcelada, le pueda visitar, dado que hace tres meses que no la ve. "Yo te haré el trámite para que lo consigas, porque ese derecho está en la Ley", le contesta el famoso preso, quien admite que de alguna manera ha suplido al Estado dentro de las cárceles.

Pese a su poder, Byron Lima aún no logra su objetivo más importante, que es la ansiada libertad, aunque en 2013 fue detenido fuera de la cárcel, de donde reconoció haber salido en una treintena de ocasiones para acudir al dentista. "A mí no me va a sacar ningún juez ni ningún fiscal, sino sólo Dios", concluye antes de sacar un teléfono móvil de su bolsillo.


Fuente: www.elmundo.es


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.