Magda Angélica rescata sus raíces prehispánicas y les agrega toques del new age
Magda Angélica es una guatemalteca de voz suave y que fue seducida por la cultura prehispánica. Pero antes de descubrir la riqueza precolombina, grabó y publicó un disco de pop que no tuvo mucho éxito.
Entonces decidió, literalmente, regresar a sus raíces. Ella fue criada en su infancia por dos mujeres de la etnia kaqchikel, de las que aprendió esa sabiduría étnica que nace de la tradición oral.
Para su segundo disco, buscó y encontró la inspiración en esas experiencias que vivió durante su niñez; así nació Tejedora de sueños , producción que ella misma describe como "un despertar interior".
Las canciones son una mezcla de música precolombina, sabiduría ancestral y memoria étnica. Sin embargo, Magda Angélica aclara: "No pretende ser un rescate de la canciones tradicionales, sino una forma de plasmar lo que para mí ha significado absorber la experiencia espiritual de esas etnias".
Además, la cantante hace patente su agradecimiento a la nana que la crió, a quien le dedica la canción llamada "Nanita" y que dice: "Me levantaste en tu vuelo/ me amamantaste con el viento/ y tocaron mis pies/ libertad".
La última influencia en las canciones de Magda Angélica proviene de su interpretación contemporánea. "Están presentes las tendencias del new age. En conjunto, la intención es crear espacios propicios para la meditación y el acercamiento a los orígenes de esta tierra que pisamos y que nos alimenta, en más de un sentido".
En resumen, Magda Angélica explica que este disco es el resultado de sus experiencias en México y Guatemala: "En este país he encontrado el complemento de la vida que traje conmigo de Guatemala".