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Atropellos en maquilas de Guatemala
Por Carlos Arrazola- Tapachula, Guatemala, 21 de junio de 2005

Más de 100 mil mujeres laboran en ellas

Miles de guatemaltecas, trabajadoras de las fábricas ensambladoras de textiles, o "maquilas", deben soportar maltratos, insultos y hasta agresiones, con tal de preservar el único empleo al que tienen acceso.
Las autoridades del Ministerio de Trabajo y organizaciones que velan por los derechos de estas mujeres reconocen que hay empresas "en las que verdaderamente se respetan sus derechos", pero lamentan en la mayoría, "los abusos, humillaciones, explotación y violación de sus derechos laborales son una constante".

Elizabeth Juárez, una guatemalteca de 24 años, madre soltera de dos niños, habitante de un barrio marginal ubicado en la periferia sur de la capital y trabajadora de una de estas fábricas, es el vivo ejemplo de lo que significa en Guatemala: "no tener otra opción más que dejar mi vida y la de mis hijos en la maquila".

Sus manos son las encargadas de pegar los botones y emblemas de los pantalones vaqueros y camisas de moda de prestigiosas marcas, que son vendidas a altos precios en los almacenes de Los Angeles o Nueva York, y por lo que apenas, con suerte, llega a ganar el equivalente de cinco dólares diarios por más de diez horas de trabajo.

"El problema no es tanto que nos paguen poquito, sino que nos obligan a trabajar más de ocho horas al día; si no cumplimos con las metas que nos fijan los supervisores nos insultan, y cuando al jefe le da la gana nos despide", cuenta Elizabeth.

Esos abusos, explica, los aguanta porque no tiene otra opción para ganarse la vida y la de sus hijos. "Como no estudié, apenas llegué a tercero de primaria, no me dan trabajo en otro lado", lamenta.

Elizabeth forma parte de las cerca de 100.000 mujeres guatemaltecas que son empleadas en las 450 fábricas de ensamblaje de ropa existentes en todo el país, cuyas edades oscilan entre los 18 y 35 años.

Las estadísticas del Ministerio de Trabajo hablan de 1.800 quejas recibidas en la Inspección de Trabajo en el último año, pero una fuente de esa dependencia reconoce que las denuncias "casi no prosperan porque no se les da seguimiento por parte de las interesadas".

Fuente: tiempolibre.eluniversal.com - EFE


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