"De niño, mis padres hablaban y no decían "El señor presidente" sino "el hombre"
Hace sesenta y un años se publicó la novela El señor presidente del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, obra que fue labrando, junto con otras, el camino para que este autor obtuviera el Premio Nobel de Literatura en 1967.
La trama presenta, en primer plano, la descripción de la dictadura del presidente Manuel José Estrada Cabrera, quien en la vida real estuvo frente al poder guatemalteco entre el 8 de febrero de 1898 y el 15 de abril de 1920. En un segundo plano, se ubica la historia de amor entre Miguel Cara de Ángel, hombre de confianza del señor presidente, y Camila, hija del general Eusebio Canales, quien ayudó a Estrada a llegar al poder.
Camila -al mejor estilo de la ópera Tosca de Puccini-, también es objeto de deseo del hombre fuerte de ese país.
Un tercer plano abre la posibilidad literaria al realismo mágico, mucho antes del llamado boom de los años sesenta: lo real maravilloso, con el aditamento de la mitología indígena -que luego retratará Asturias en Hombres de maíz- convertida en hechos verosímiles, conviven dentro de las mismas páginas con una historia política.
Diálogos con la realidad
Lo anterior se constata con la descripción de la corrupción característica en la presidencia de Estrada Cabrera, y el deseo de permanecer indefinidamente en el poder.
Hábil hombre de su tiempo, Asturias introdujo en su libro otro aspecto de la realidad, tan irritante como incómodo para el ser centroamericano: la incursion de la United Fruit Company, y la connotación de república bananera.
Adicionalmente, el Estrada Cabrera histórico se mantuvo en el poder gracias a elecciones fraudulentas y, tal como ocurrió con las dictaduras del siglo pasado, su gestión se adornó de progreso y trabajo: aparente estabilidad política, construcción de carreteras, líneas férreas, puertos y demás obras civiles.
Cabe destacar cómo esta novela es espejo de un momento histórico que no solamente afectó a Guatemala, sino a un gran número de países latinoamericanos. En diferentes momentos del siglo XX, estrictos regímenes marcaron la impronta del "dictador", convirtiendo esa palabra como calificativo y designio de la fatalidad.
Otro paralelo con la vida real, del mismo modo como en El señor presidente aparece el abogado Carvajal, en tanto, enemigo del mandatario; el padre del Asturias real, el abogado Ernesto Asturias, tuvo que mudarse junto con su familia de la capital a Salamá, para huir de los embates dictatoriales.
Para percibir la sensación que el autor tenía del personaje, se puede ver cómo en una cronología hecha por Gerald Martin, contenida en una edición crítica de la novela, publicada en 2000 por Galaxia Gutenberg, se reproduce una conversación entre Asturias y Luis López Álvarez, donde el autor le revela: "Nací en el momento en que nacía el imperialismo yanqui y se iniciaba en Guatemala una de las dictaduras más largas y feroces", y agrega, "de niño, oía que mis padres hablaban y no decían "El señor presidente", sino "el hombre". Todo en mi novela tiene un trasmundo".
Esto demuestra cómo ese episodio que formó parte de su vida lo marcó de manera determinante.
Asturias tiene, entre otros méritos, haber traducido el Popol Vuh (Libro de la Comunidad) al castellano, que relata el génesis según la óptica maya-quiché.
De las letras a la pantalla
La trama del libro, desde el punto de vista de la narración, introduce el suspenso, lo cual ata al lector hasta el final, prácticamente de una sola sentada. Esa atmósfera ha fascinado a los cineastas, y en 1970 el director argentino Marcos Madanes la llevó a la gran pantalla, con las actuaciones de Luis Brandoni, Alejandra Da Passano, Pedro Buchardo, Nelly Prono, Margarita Corona, Alberto Mazzini y Adela Gleijer.
Para 1983 se lanza otra versión, y en esta ocasión se trata de una coproducción entre Francia, Nicaragua y Cuba, dirigida por Manuel Octavio Gómez y protagonizada por Michel Auclair (Estrada Cabrera), Bruno Garcin (Miguel Cara de Ángel), Reynaldo Miravalles y Florence Jaugey.
Ahora, en Venezuela se lanzará un largometraje especialmente producido para televisión: RCTV estrenará próximamente en su pantalla internacional esta historia, que cuenta con la actuación de Gustavo Rodríguez, Chantal Baudaux, Jean Carlos Simancas, Gigi Zanchetta y Carlos Mata.