Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

La mitad de los niños guatemaltecos sufre deficiencia intelectual y física
Por Amafredo Castellanos - Guatemala, 9 de septiembre de 2005

La capacidad de desarrollo de los infantes guatemaltecos disminuye a causa de las deficiencias nutricionales en los primeros 36 meses de vida, y los indicadores los sitúan como los menos aptos de América Latina.

Las encuestas nacionales sobreSalud Materno Infantil (ENSMI) de 1987 y 2002, y el Censo Nacional de Talla en Niños de Primer Grado Primaria del Ministerio de Educación 2001, señalan que la mitad de los niños de Guatemala menores de cinco años (49.3 por ciento) sufren desnutrición crónica. Esto significa que tienen retardo en su crecimiento potencial, como resultado de condiciones sanitarias y nutricionales no óptimas.

Es por ello que “la desnutrición infantil es el mayor problema nutricional” del país, según el informe presentado en 2003 por el Grupo de Seguridad Alimentaria Nutricional de las Naciones Unidas en Guatemala.

La desnutrición crónica afecta su desarrollo intelectual y su talla, causando su reducción irreversible. La suma de estos efectos tiene serias repercusiones en su edad adulta y en la actividad productiva. “El retraso del crecimiento, al igual que el bajo peso al nacer, ha sido asociado con una mayor incidencia de enfermedades y fallecimientos, así como a una capacidad cognitiva más reducida, a una menor asistencia escolar durante la infancia y la productividad e ingresos más bajos a lo largo de la vida en la etapa adulta”, señala el Informe Mundial sobre Inseguridad Alimentaria 2004, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).

Luisa Fernanda Samayoa, de la FAO, explica que “ la desnutr ición crónica para Guatemala representa la pérdida en productividad e inteligencia potencial de muchas generaciones atrás”.

“A causa de la desnutrición, muchos niños guatemaltecos, sobre todo en el área rural, tuvieron un desarrollo limitado, pese a que tuvieron el mismo potencial que cualquier niño y, ahora, no son tan inteligentes como pudieron haber sido”, sentencia.

En el informe se destaca que la prevalencia de retardo en la talla comienza a aumentar a los 3 meses de edad y se detiene a los 36. Después de esa edad, el promedio de las tallas mantiene su tendencia retardada.

El problema es más agudo en el campo. Mientras en el área metropolitana afecta al 36.1 por ciento de los niños de esa edad, en el noroccidente (Chimaltenango, San Marcos, Quiché, Huehuetenango, Sololá y Totonicapán) se eleva a 68.3 por ciento.

Estos índices son los más altos de América Latina y sólo comparables a los que registran países africanos y asiáticos caracterizados por su falta de recursos, como Nepal (50.5 por ciento) y Uganda (39.1 por ciento).

Por el lo, los datos de Guatemala sorprenden a los expertos en seguridad alimentaria. Para las Naciones Unidas, el porcentaje esperado en los diferentes países es de 2.3 por ciento y en los países en desarrollo f luctúa entre el 5 y el 6.5 por ciento.

OBLIGADOS A REACCIONAR

Con el 49.3 por ciento de desnutrición crónica, Guatemala es el país con la mayor tasa en América Latina y es ocho veces más alta que en Costa Rica (6.1 por ciento).

El director del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), Jorge Lavarreda, advierte que estas cifras “nos deben poner a reflexionar”, porque “implica que tiene un impacto perdurable en las oportunidades de desarrollo de las personas a lo largo de su vida y del país en general”.

Considera que el tema tiene un “alto impacto” en el escenario globalizado en el que se desenvuelve el país porque “aumentan las probabilidades de que los niños que sufrieron de desnutrición abandonen la escuela”.

Esto es grave porque “está comprobado que los requerimientos de educación en la presente época son de secundaria. ¡Es lo básico!”.

“A futuro, se traduce en una fuerza laboral sin capacidad de desarrollar las actividades productivas que los inversionistas esperan”, advierte.

En medio del entusiasmo que despiertan en sectores económicos los tratados de libre comercio, que son vistos como plataformas para la expansión de las oportunidades, el informe de la FAO refuerza el “alerta” lanzado por Lavarreda.

“Cuando se produce un retraso del crecimiento durante los cinco primeros años de vida, los daños en el desarrollo físico y cognitivo del niño suelen ser irreversibles. Los costes en cuanto a la merma de salud y de las oportunidades no solo se extienden a lo largo de toda la vida de la persona afectada, sino también a la de sus generaciones futuras, ya que las mujeres malnutridas dan a luz a niños con insuficiencia ponderal”, detalla el informe.

CON PASO ENÉRGICO

Según el analista, “las personas que han sufrido desnutrición tienen problemas a lo largo de su vida, y su capacidad plena ya no es recuperable. Así, se alejan las posibilidades de desarrollarnos como país y nos quedamos rezagados”.

Estima que el tema representa “un gran desafío” para Guatemala y demanda la implementación de “políticas integrales de Estado”.

Para Maggie Fischer, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), “el problema debe abordarse con un enfoque multidisciplinario que permita atacar los efectos, pero también las causas, con acciones de corto plazo que eviten más muertes y mejorando el círculo intergeneracional entre madre e hijo”.

MADRES Y NIÑOS VULNERABLES

> De acuerdo con Luisa Fernanda Samayoa, de la FAO, existe evidencia que prueba que “la mujer es la clave” entre los determinantes de la desnutrición infantil.
> Estimaciones basadas en la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 2002 (ENSMI 2002) demuestran que el nivel de educación de la mujer es el principal factor (43 por ciento) que origina problemas de desnutrición infantil. Le siguen, en orden de importancia, la disponibilidad y accesibilidad a alimentos (26.1 por ciento) y salud ambiental (19.3 por ciento).
>Según los resultados de la ENSMI 2002, 66 por ciento de niños de 3 a 59 meses, desnutridos, tenían madres sin educación, 45 por ciento tenían madres con educación primaria y 19 por ciento tenían madres con educación secundaria.
> Por eso, el nivel de prevalencia es superior en el sector rural, donde, de acuerdo con los informes del PNUD, la mujer, sobre todo indígena, tiene menos acceso a la educación y a la salud.
> Los indicadores del sistema de Naciones Unidas señalan que el 36 por ciento de las mujeres guatemaltecas en edad fértil, sufren anemia por falta de hierro, y ese porcentaje aumenta en la población rural.
>Según datos del mismo informe, el índice de la mortalidad materna es de 152 fallecidas por cada 100 mil nacidos vivos, el más alto de América Latina.

LA DESNUTRICIÓN CRÓNICA, UNA CONDENA A MUERTE

Los niveles de desnutrición crónica de los infantes guatemaltecos se refleja en la tasa de mortalidad infantil de Guatemala, la más alta en América Latina. Las principales causas son infecciones respiratorias agudas y diarreas.

1.Cálculos basados en la Ensmi 2002 y en el XI Censo de Población indican que tres niños mueren antes de cumplir los 5 años de vida, cada 15 minutos, lo que representa 265 al día y 96 mil 617 al año, por diferentes causas.

2.Con 43 defunciones de niños menores de un año por cada 1,000 nacidos vivos, Guatemala es el país de Centroamérica con la mayor tasa de mortalidad infantil. Costa Rica tiene la tasa más baja, con 8 por cada 1,000 nacidos vivos.

3.Los mismos cálculos también indican que más de la mitad de los fallecimientos de niños menores de 5 años está vinculada al problema de la desnutrición crónica o causas relacionadas

Tomado de www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.