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Cicig deberá investigar asesinato del oficial Pacay
Por el equipo de investigación de El Periódico - Guatemala, 13 de octubre de 2007

Giovanni Pacay Paredes fue conocido en los círculos de inteligencia nacional e internacional; por su manejo de información confidencial y privilegiada durante más de 20 años.

El pasado 28 de septiembre, en el centro comercial P&S Santa Rosita, zona 17, se escucharon tres disparos. Segundos después, un individuo bajó sereno del segundo nivel de la plaza comercial.

Afuera, otra persona esperaba al victimario, ambos corrieron unos 25 metros para subirse a un vehículo color blanco. Al mismo tiempo, un hombre quedó tendido sobre un charco de sangre. Una de estas balas hirió al teniente coronel Giovanni Pacay Paredes en el abdomen.

Una ambulancia pasaba por el lugar y trasladó a Pacay al Hospital Militar, donde dos horas después falleció.

Los médicos trataron de salvarle la vida, le hicieron más de seis transfusiones, pero no pudieron controlar las hemorragias: el disparo fue letal. “El caso se complicó también porque no había suficiente existencia de unidades en el banco del sangre del centro asistencial”, relata un médico.

Había sido asesinado, Pacay Paredes, uno de los oficiales que incursionó en los círculos de poder y prominente miembro de la inteligencia militar que trabajó de la mano de los Estados Mayores Presidenciales en más de cuatro gobiernos realizando trabajos de análisis, estrategia e inteligencia de Estado.

El día después del crimen, la prensa recogió versiones policíacas de un asesinato atribuido a “delincuencia común”. Pero, a casi diez días del deceso, el Ministerio Público (MP) centra su hipótesis de la muerte en que el asesino de Pacay conocía a su víctima, y que por lo tanto, se pudo acercar lo suficiente para darle muerte, incluso, hablar con él por varios minutos.

Pacay no portaba arma, pese a que según amigos cercanos, tenía amenazas de muerte y por ser un militar dedicado a la inteligencia siempre permanecía armado.

Ex compañeros de Pacay en inteligencia militar concuerdan en que la víctima fue vigilada durante más de un mes y buscaron el mejor momento para matarlo. “En pocas palabras, fue asesinado por profesionales”.

El disparo de 9 milímetros tocó órganos vitales y provocó el desangramiento. “Quien disparó es un experto”, dice un oficial del Ejército.

Además, minutos antes de cometido el hecho una patrulla de la Policía Nacional Civil (PNC) pasó por el lugar, relata un testigo.

Por el alto perfil de Pacay, y la manera en que fue asesinado, la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala (Avemilgua) solicitará a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) investigar el crimen, de acuerdo con el general José Luis Quilo Ayuso, integrante de esa agrupación.

“Cuando entre a funcionar la CICIG, la muerte de Pacay debería ser uno de los casos a investigar por el perfil que manejaba, sin embargo, creo que será difícil hasta para este órgano investigador”, agrega Quilo.

¿Quién era Pacay Paredes?

La carrera de Giovanni Pacay como oficial de inteligencia se inició durante el gobierno de Jorge Serrano, donde se desempeñó como agente de la D-2.

Los registros militares son vagos en cuanto a los movimientos de Pacay, sin embargo, el último dato que se consigna se da con la llegada de Álvaro Arzú al Gobierno en 1996.

Arzú lleva civiles a la SAE y Pacay es trasladado, el 1 de febrero de 1996, a la zona militar 20 en Quiché, con el cargo de ejecutivo de Batallón.

Sin embargo, sus vínculos con los servicios de inteligencia no fueron alterados, sostiene un allegado.

A lo largo de los años, Pacay mantuvo vivas sus estructuras de informantes y continuó con la labor de inteligencia.

Desde principios de los años noventa, el oficial Giovanni Pacay Paredes se convirtió en uno de los militares de mayor confianza del Ejército Nacional, en todos los aspectos relativos a inteligencia.

Durante el gobierno de Óscar Berger realizó análisis de inteligencia para el ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, y colaboró en Presidios con Alejandro Giammattei.

Pacay pertenecía a la promoción número 93, la cual era apadrinada por la 73, de la que Pérez Molina forma parte. Desde entonces coincidieron en diferentes lugares de la estructura militar del país. Fue durante el gobierno de Jorge Serrano que ambos se encontraron en la Dirección de Inteligencia Militar.

Serrano nombró entonces al general Domingo García como ministro de la Defensa y, en un afán de depurar el Departamento de Inteligencia, llevó a Pérez Molina a la Dirección de Inteligencia.

Fuentes militares señalan que Pacay era miembro del equipo antidrogas del Ejército y realizaba operaciones conjuntas con la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA, por su siglas en inglés). Él formó parte de un grupo de combate denominado “Los Lobos”, que participó en la captura del narcotraficante mexicano El Chapo Guzmán.

Luego, en 1993, cuando se da el Serranazo, la Dirección de Inteligencia cambia de manos y Pérez Molina se traslada al Estado Mayor Presidencial (EMP), junto a él dejan también sus cargos Pacay y Ricardo Bustamante, quienes junto a Jorge Herrera, actual colaborador del PP, pasa a engrosar las filas del EMP, bajo la supervisión de Mario Enríquez.

Allí, el grupo de recién llegados realiza una depuración del Departamento de Seguridad del presidente Ramiro De León, y sientan las bases para la creación de la Secretaría de Análisis Estratégico (SAE), donde Pacay se convierte en asesor de De León.

A la llegada de Alfonso Portillo, en 2000, Pacay ocupa el principal cargo en la sección de informática en el Ministerio de la Defensa Nacional. Desde allí, Pacay dirigía las bases de datos e información de inteligencia nacional e internacional, en las cuales se apoyaban el Ministerio de la Defensa y los círculos de poder en la toma de decisiones.

Luego, con la llegada de la Gran Alianza Nacional (Gana), Pacay se coloca como uno de los asesores del ministro de Gobernación, Arturo Soto. Cuando este último es separado del cargo, Pacay abandona su puesto.

Pero regresa con el nombramiento de Carlos Vielmann. Nuevamente, su labor de inteligencia y su conocimiento del crimen organizado y sus redes, labrados a lo largo de su estadía en la Dirección de Inteligencia, le valieron para ganarse la confianza de las autoridades de turno.

Pacay Paredes también recababa información a solicitud de empresarios, la procesaba,
analizaba y les presentaba sus informes.

Las relaciones de Pacay

Narcotráfico

Pacay participó en la captura de Joaquín El Chapo Guzmán el 9 de junio de 1993 junto a Otto Pérez Molina. El Chapo es el narcotraficante más buscado por la justicia mexicana y estadounidense. Guzmán fue trasladado al penal de alta seguridad de La Palma, en Almoloya, Estado de México, de donde luego se fugó.

En la época en que trabajó en el Estado Mayor Presidencial de Ramiro De León Carpio, tuvo lugar el asesinato extrajudicial de Edgar Gálvez Peña, quien fue ejecutado al bajar de su helicóptero en su finca, y el segundo atentado contra el entonces diputado Obdulio Chinchilla Vega.

Persecución de delincuencia

Pacay Paredes fue uno de los que presuntamente dirigió la persecución de la banda de asaltabancos y secuestradores de los prófugos Julio René Iboy, Wilbert Iboy, Jorge Mario Murga y Jorge Solís Mejicanos. A ellos se les sindica de ser los estrategas detrás de la fuga de 78 reos en “El Infiernito”, Escuintla.

Todos ellos fueron acribillados a balazos el 14 de agosto de 2001 en un sector residencial de la Ciudad de Guatemala.

Hasta finales de 2007 Pacay fungió como uno de los asesores de Alejandro Giammattei en la Dirección General de Presidios.

Teorías de la muerte de Pacay

1. La teoría oficial: asesinado por un conocido

El Ministerio Público (MP) centra su hipótesis del asesinato de Pacay en que el victimario conocía a su víctima, y que por lo tanto se pudo acercar lo suficiente para darle muerte, incluso, hablar con ella por varios minutos.

El MP se encuentra a la espera del listado de llamadas que recibió el fallecido, así como de los números marcados en las horas previas a su muerte.

Los fiscales del MP buscan también cámaras de seguridad instaladas en comercios cercanos, para tratar de dar con los responsables.

Testigos que vieron el automóvil donde se fueron el asesino y sus cómplices dan distinta versión sobre las características del mismo, una persona dice que se trataba de una panel, mientras otra habla de una camioneta 4x4.

El día de su muerte, Pacay llevaba consigo su computadora personal; de acuerdo con familiares, ésta fue decomisada por el MP y luego desapareció de esta oficina. El MP aún investiga tal extremo.

Álvaro Matus, jefe de la Fiscalía de Delitos contra la Vida, indicó que están a la espera de varios peritajes para tener más pistas sobre los asesinos.

La teoría de que se trata de un caso de delincuencia común ha sido descartada por la Policía Nacional (PNC) y el MP.

2. Teoría de los militares: ejecutado por su trabajo

Pacay, quien trabajó en la Dirección de Inteligencia Militar en 1991, recibió capacitación y entrenamiento en la Escuela de Inteligencia Militar de EE.UU. Allí, según sus colegas militares, aprendió a seguir sin ser detectado, técnicas y tecnología para realizar escuchas telefónicas y otras técnicas de contraespionaje.

Es por esto que la entrada de supuestos delincuentes a la oficina de Pacay y la posibilidad que se le hubiesen aproximado, sin que este tomara sus precauciones, contradice lo que sus amigos y familiares conocieron del ahora fallecido. “Él no era el tipo de persona a quien se le podía acercar cualquiera; además, era de pocas palabras para con quienes no conocía”, relata un compañero de promoción.

Su paso por el Ejército y su colaboración con las fuerzas policíacas le valieron para incrementar el número de sus enemigos. Expertos en el tema de seguridad apuntan que el asesinato de Pacay podría venir de varios grupos en los que sobresalen narcotráfico, crimen organizado y escuadrones de la muerte vinculados al Estado.

Además, compañeros militares de la promoción de Pacay relatan que trabajó conjuntamente con el investigador privado Edwin Rolando Paredes Way, asesinado el 17 de mayo pasado en la avenida Las Américas y 5a. calle de la zona 13.

Paredes Way habría sido contratado por el Partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) para investigar el asesinato de tres diputados salvadoreños en febrero pasado.

Cicig podría investigar el caso
>Grupos de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil coinciden en que el asesinato de Giovanni Pacay Paredes debe ser incluido en la lista de casos que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) deberá investigar.
>Iduvina Hernández, de Seguridad en Democracia, considera que es un caso que debe de investigar a fondo la CICIG.“La especialidad de la CICIG es investigar el crimen organizado y el MP está obligado a colaborar”, agregó Hernández.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


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