Guatemala: único país que no protege a la niñez
Por Alba Trejo - Guatemala, 22 de mayo de 2006
Sin un sustento legal, este país podría convertirse en un paraíso sexual de proxenetas y clientes explotadores de niños, niñas y adolescentes.
Guatemala ha firmado y ratificado por lo menos 15 protocolos referentes a la protección de la niñez y adolescencia, sin embargo, las personas menores de edad siguen siendo vulneradas por las redes criminales, ya que son utilizados en la trata de personas con fines de explotación sexual comercial a nivel local y fuera del país. De igual manera, el Estado se ha comprometido ante las Naciones Unidas a cumplir con los derechos de la niñez y la adolescencia, principalmente en el tema de la protección contra el abuso, la violencia y la explotación.
Guatemala es el único país de Centroamérica que no ha aprobado las reformas al Código Penal que buscan proteger a los niños, niñas y adolescentes frente a los delitos de explotación sexual comercial en sus diferentes formas: pornografía infantil y adolescente, espectáculos públicos o privados de índole sexual, y actividades sexuales remuneradas.
Recientemente en Nicaragua, la Asamblea Nacional de Diputados aprobó las reformas a su Código Penal para castigar estos delitos, por lo que, entrando estas reformas en vigencia, todos los países de la región, a excepción de Guatemala, contarán con una ley para sancionar severamente a quien pague o prometa pagar a personas menores de 18 años de edad por actividades sexuales.
Empero, en Guatemala, la iniciativa de ley para modificar el Código Penal se encuentra entrampada en el Congreso desde hace más de un año, a pesar de que la explotación sexual comercial de personas menores de edad afecta a por lo menos 2 mil niños, niñas y adolescentes de entre los 12 y 17 años de edad, según organizaciones de derechos de la niñez.
Eso incluye, además, a otros de origen hondureño, nicaragüense y salvadoreño, que aquí, señalan estudios de organismos internacionales, son utilizados en prostíbulos, bares y barras show.
Investigaciones de Casa Alianza revelan que Guatemala, Jutiapa, Escuintla, Chimaltenango, Quetzaltenango, Suchitepéquez y San Marcos son considerados “zonas rojas”, por la gravedad del problema de explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
Además, la situación de impunidad que se crea ante la falta de legislación que sancione la explotación sexual convierte a Guatemala, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), en un destino de “turismo sexual” para los pedófilos de otras regiones que se aprovechan de la falta de protección.
El diputado José Luis Ortega, que preside la Comisión de la Niñez en el Congreso de la República, señaló que si las reformas no son aprobadas de urgencia en agosto, este país podría convertirse en un “paraíso sexual” para quienes buscan tener relaciones sexuales con personas menores de edad, ya que lo ubicarían como el lugar ideal para lucrar y hacer uso de niños, niñas y adolescentes, sin ser castigados.
Para enfrentar esta situación, el resto de países de la región estableció penas por los delitos de rufianería y proxenitismo que oscilan de entre los 2 y 12 años.
Es necesario que Guatemala cumpla con los compromisos adquiridos al ratificar las convenciones internacionales, señala el diputado Ortega, y sobre todo, que se haga realidad el derecho a la justicia que tienen los niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de la explotación.
Fuente: www.elperiodico.com.gt |