Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Investigación: Asaltos en carreteras
Por Equipo de investigación de El Periódico - Guatemala, 23 de noviembre de 2004

La ruta de la muerte

POLICÍAS Y EX MILITARES PODRÍAN ESTAR IMPLICADOS en la red de asaltantes que operan en las carreteras del Oriente del país. Las víctimas son los usuarios del transporte extraurbano, turistas y camiones de carga.

Tres bandas de asaltantes operan en el Oriente del país. Su actividad se incrementó desde hace diez meses y los propietarios del transporte extraurbano, los usuarios, los viajeros y una línea terrestre de primera clase que viaja diariamente a Honduras, pagan la factura de estos atracos.

En la ruta al Atlántico existen tres áreas que se han convertido en zonas rojas donde operan tres bandas, que según propietarios del transporte extraurbano son: de ciudad de Guatemala a El Rancho; de Sanarate a Zacapa y de Zacapa a Esquipulas.

En tan sólo 9 meses, el Consulado de Honduras en Guatemala reporta más de 50 casos de asaltos a vehículos particulares y de transporte extraurbano.

La primera de las rutas peligrosas se ubica entre los kilómetros 24 al 30, ruta al Atlántico; la otra, entre los kilómetros 44 al 130 de la carretera al Oriente. Según la Comisaría de la Policía Nacional Civil (PNC) y los Bomberos Voluntarios de El Progreso, en el kilómetro 44 se ha cometido el mayor número de asaltos en carretera. Estadísticas de la PNC detallan que en menos de tres meses se han cometido siete robos a vehículos con placas hondureñas y más de cinco a autobuses extraurbanos.

La última ruta se ubica entre los kilómetros 134 y 170. Un lugar denominado La Cumbre, en el kilómetro 154, es el más vulnerable. Allí los cuerpos de socorro han registrado dos violaciones a mujeres.

El blanco: los hondureños

Raúl Ottoniel Morazán, cónsul de Honduras en Guatemala, se muestra preocupado porque el número de asaltos a sus connacionales por esa ruta se ha incrementado este año. De febrero a la fecha recibimos cinco denuncias mensuales, asegura Morazán, quien confiesa haber pedido apoyo al Ministerio de Gobernación para detener los asaltos.

El diplomático asegura que el 70 por ciento de estas denuncias se comete en la ruta que conduce al Atlántico, mientras que un 30 por ciento sucede en la carretera a El Salvador.

De policías y militares a bandidos

Analistas y sociólogos de la región señalan que los grupos de asaltantes que operan en estos lugares podrían ser ex miembros de la Policía o del Ejército.

“La logística con la que operan nos da indicios de que tienen formación que es impartida en los cuerpos de defensa estatal”, señala uno de los analistas, quien prefiere reservar su nombre.

Según el testimonio de algunas víctimas, grupos de cuatro a seis personas que están armadas, toman las pertenencias de los pasajeros en pocos minutos y luego se dan a la fuga en vehículos.

“No sólo la forma de operar, sino también su apariencia nos dice mucho de ellos”, asegura el analista, “siempre van correctamente vestidos y con los zapatos brillantes, cualidades que se adquieren con los grupos de seguridad estatales”, dice.

“Saben a quiénes asaltar, saben quiénes llevan dinero y cuánto”, puntualiza.

Los asaltantes prefieren los buses de lujo procedentes de honduras

Una línea de transporte terrestre de primera clase reporta dos asaltos. El primero fue el pasado 7 de junio y el segundo se registró el 1 de octubre.

Las denuncias interpuestas en el Ministerio Público y la Policía Nacional Civil describen la manera en que operaron para asaltarlos. Antes de llegar al kilómetro 170, un picop negro de reciente modelo alcanzó al autobús; en ese lapso, los ocupantes del vehículo con placas guatemaltecas dispararon varias veces al aire y un par de balas insertaron en los vidrios del autobús. El piloto de inmediato detuvo la marcha.

Cinco ladrones, con armas de grueso calibre, obligaron a que se abriera la puerta de la camioneta, y con palabras soeces gritaron al piloto que condujera hacia un camino de terracería. Diez minutos fueron suficientes para que despojaran de sus pertenencias a los pasajeros, dos de ellos fueron golpeados. Los cinco asaltantes tenían el rostro descubierto, sin embargo, increpaban a sus víctimas para que vieran hacia el suelo y no los identificaran.

Los asaltados esperaron a que sus victimarios se marcharan y posteriormente se dirigieron a la cabecera departamental de Chiquimula, para poner las denuncias respectivas.

Este caso se registró el 7 de junio, pero practicaron el mismo modus operandi el 1 de octubre, relata una fuente consultada de la línea de transporte.

Hasta el momento, las fuerzas de seguridad no han realizado capturas relacionadas con los asaltos a buses. “Creemos que son bandas que controlan a sus víctimas en la aduana, o en los lugares donde pasan a comer, porque la mayoría de veces saben quién lleva el dinero, cuánto llevan y hacia dónde se dirigen”, señala el comisario distrital, Francisco Chacón Morales.

Además, señala que por la forma en que asaltan se estima que son tres bandas las que operan en esta ruta, “unos se hacen pasar por pasajeros y asaltan cuando el bus va en la marcha. La otra obstruye la carretera con un vehículo, portan armas de alto calibre y usan gorros pasamontañas. Y la tercera, para el bus y asalta a los tripulantes. No se cubren el rostro y a veces desvían los buses a otros lugares, y huyen en un taxi”, relata.

“Estamos seguros de que no son pobladores de esta área, porque operan casi de la misma forma que los delincuentes de la Costa Sur”, agrega.

Pero mientras las autoridades de Guatemala continúan impasibles, los propietarios de los autobuses han tomado medidas de seguridad que corren por su propia cuenta. Así, los pilotos de los transportes que se dirigen hacia Honduras son custodiados por una patrulla de seguridad privada durante el trayecto que recorre el Oriente guatemalteco.

Personeros consultados dijeron a elPeriódico que los costos operativos se han incrementado, el porcentaje no fue determinado. Un boleto de Guatemala a Honduras tiene un costo de US$99 (Q690).

Los casos

Japoneses víctimas de asaltos también fueron golpeados

El pasado octubre se registraron dos atracos más en la ruta al Atlántico. El primero se perpetró contra turistas japoneses en el kilómetro 154 (Zacapa-Chiquimula). Los ladrones los despojaron de sus pertenencias y dinero en efectivo, tres de ellos fueron golpeados.

El siguiente caso se registró en el kilómetro 174 en jurisdicción de San José La Arada, Chiquimula, cuando 14 franceses fueron asaltados. Según la denuncia del MP de Chiquimula, dos de ellos también fueron golpeados, la Policía no tiene conocimiento de esto.

Los dos robos a turistas tienen el mismo patrón. Seis hombres con armas de fuerte calibre van abordo de un picop azul. Los asaltantes no se cubren la cara al momento de atracar a los extranjeros y suelen golpearlos sin piedad.

Hondureño baleado

El pasado 10 de noviembre, en el kilómetro 65 de la Ruta al Atlántico, un picop Isuzu con placas hondureñas fue asaltado por cuatro hombres armados.

Los delincuentes bloquearon el paso a los visitantes con un Toyota Tacoma, y arma en mano, les ordenaron que entregaran el dinero que llevaban.

“Dame los Q20 mil”, ordenó uno de los ladrones al hondureño Games Villanueva, mientras que su compatriota Marcelo Juárez trataba de escapar. Cuando huía, los delincuentes le dispararon, hiriéndolo en el abdomen y en la región renal.

“El que supieran cuánto dinero traían, nos hace pensar que los habían controlado en la frontera o en El Rancho, donde habían parado a comer”, señala el comisario Chacón.

Aunque impidió que los asaltantes lo despojaran de los Q20 mil que llevaba, Juárez fue trasladado al hospital de Guastatoya, El Progreso, donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para salvar su vida.

La ruta del miedo

Margarita* abordó el bus de la tarde que la llevaría de la capital a Chiquimula, junto a ella cuatro jóvenes subieron y se ubicaron en la parte trasera del autobús.

Cuando estaban cerca de su destino final, sobre la carretera al Atlántico, los jóvenes armados ordenaron al piloto que detuviera la unidad. Y despojaron a todos los pasajeros de sus pertenencias.

“Eran muchachos bien vestidos, cuando se bajaron del bus, se subieron a un taxi que nos había seguido desde unos seis kilómetros atrás”, relata.

“No dispararon sus pistolas, pero con las cachas agredieron a pasajeros, que por el susto no respondían a sus órdenes.”

A pesar de que la mayoría de los pasajeros recuerda cómo eran sus agresores, ninguna denuncia fue interpuesta en el Ministerio Público (MP), ni siquiera fue reportado el robo a la Policía Nacional Civil (PNC). *Nombre ficticio por petición de la víctima.

Resignación de transportistas nacionales ante ola de atracos

Las rutas de transporte extraurbano que viajan diariamente al Oriente del país y se estacionan para esperar pasaje en la 18 calle, entre 8a. y 9a. avenidas, zona 1 de esta capital, coinciden en que los asaltos de febrero a la fecha se incrementaron a cinco diariamente.

El año pasado se registraba un asalto cada tres meses, ahora el número ha aumentado a cinco pero por mes, dijo al elPeriódico un propietario, quien no quiso identificarse por temor a las bandas de asaltantes.

“Hemos optado por no quejarnos con la Policía, porque creemos que ellos también tienen que ver con los atracos”, afirmó otro propietario de transporte.

Un piloto de estas rutas dijo que lo único que lo amparaba era el Cristo Negro, “antes de subir al bus, pido por mi vida, la de mis compañeros y de los pasajeros”, reiteró.

Los dueños de estos transportes coincidieron en que se trata de tres bandas de asaltantes.

Los cuerpos de socorro registran de enero a la fecha más de 20 personas asesinadas en estos robos perpetrados en autobuses extraurbanos que circulan en esta ruta. Los propietarios recomiendan tanto a sus pilotos como a los usuarios no resistirse a los asaltos.

Curioso

1. De acuerdo con la Dirección General de Migración de Guatemala, alrededor de 63 mil 025 hondureños han viajado de enero a octubre a tierras guatemaltecas, lo cual implica una visita de 210 personas como promedio diario. En el caso de El Salvador, la cifra aumenta. Las fronteras de Guatemala tienen registrado de enero a octubre 263 mil 603 salvadoreños, un promedio diario de 879. La noticia de los asaltos que han sufrido los hondureños aparece por internet.

2. Desde hace un par de meses por internet se advierte a los hondureños que tengan cuidado de viajar a Guatemala, esto debido a los asaltos de los últimos meses. A este correo electrónico se adhieren otras experiencias de asalto en territorio guatemalteco, principalmente en la ruta al Atlántico.

3. La vocera del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), Esther Brol, dijo que están trabajando en conjunto con el Ministerio de Gobernación en materia de seguridad para los turistas. El viceministro de Gobernación, Juan Carlos Villacorta, dijo que están planificando instalar operativos en la carretera que conduce al Oriente. Villacorta añadió que como parte de estos cambios ya se ha removido a personal que estuvo vinculado en asaltos, principalmente en la Comisaría de Jutiapa. Entre estas medidas se incluirá realizar rondas de vigilancia con fuerzas combinadas, adiestramiento a miembros de Politur y un teléfono que estará al servicio para atender cualquier duda o emergencia de los turistas (teléfonos: 2421-5810 o el correo electrónico: director@inguat). El Consulado hondureño recomendó tomar precauciones en las carreteras.

Tomado de www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.