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Luis Cardoza y Aragón en imágenes
Por Marta Sandoval - Guatemala, 29 de julio de 2004

El Fondo de Cultura Económica presenta hoy un libro de fotografías de Luis Cardoza y Aragón a lo largo de la Historia.

De la vida de Luis Cardoza y Aragón nos queda mucho: poemas, palabras maravillosamente tejidas que forman una larga cobija que abriga nuestra literatura. Pero de él también nos queda el recuerdo de su sonrisa, de su amor inmenso por Guatemala, de lo mucho que la extrañó en sus largos años de exilio. Ahora, la vida de Luis Cardoza y Aragón se nos presenta como una ventana abierta, una puerta a su casa en Coyoacán, o una invitación a reuniones con viejos amigos como Miguel Ángel Asturias y Tito Monterroso, a su cariño incesante por Lya, su compañera. Toda su vida plasmada en imágenes, página a página podemos ir descubriendo que “La vida real es lo más bello de la vida”, y este nuevo libro da fe de la maravillosa existencia real de uno de los escritores trascendentales de nuestro país.

Luis Cardoza y Aragón, iconografía, el nuevo libro publicado por el Fondo de Cultura Económica y presentado por el poeta mexicano David Huerta, muestra decenas de fotografías de Luis Cardoza y Aragón en todos los ámbitos, desde imágenes personales, en su casa junto a su esposa, hasta de un día en la playa acompañado por Pablo Picasso.

Varios personajes relevantes en la Historia posan junto a Cardoza en estas páginas, entre ellos Carlos Monsiváis, Rigoberta Menchú, Guillermo Toriello, Bárbara Jacobs, Juan Rulfo, José Coronel Utrecho, Pablo Neruda y León Felipe, entre otros.

Todas las imágenes fueron recopiladas gracias la ardua investigación realizada por Alba Rojo desde finales de la década de los 70, y abarcan desde 1922 hasta 1992, año de su muerte.

Además de las fotografías, el libro contiene retratos que le hicieran importantes pintores como el que pintó Carlos Orozco y que actualmente está expuesto en el Museo Nacional de Arte Moderno de la ciudad de México.

Lya y Luis

“ Porque nada he deseado aparte de tu amor”, le escribió Luis a Lya “nunca perdí mi tierra que me inventó contigo”. Y es que Cardoza tuvo dos grandes amores: su esposa Lya Kostakowsky, con quien se casó en 1947 en Colombia, y su patria. En el libro se reúnen varias fotografías de la pareja de viaje por Venecia, Moscú o París y en la intimidad de su casa de Coyoacán. A Lya le escribió también “ella es mi hija, mi hermana, mi prometida, mi madre, mi amante”.

Otro de los grandes amores de Cardoza fue Guatemala, un país del que nunca estuvo lejos a pesar de la distancia y que mostró al mundo detalladamente a través de sus letras, con el orgullo de un padre que habla de su hijo, con el amor de un hijo hacia su padre. Dijo que volvería cuando Guatemala fuera visitada por la democracia y los gobiernos despóticos desaparecieran: nunca lo hizo. También a México lo llevaba en el corazón, fue el lugar que le acogió en su exilio y que le sirvió de escenario para escribir sus obras más importantes. La distancia tal vez le ayudó a ver bajo otra luz la realidad de su tierra.

Esta obra –esencial para los amantes de la literatura cardociana– contiene más de cien fotografías que recorren la vida del gran escritor y provienen de la Fundación Lya y Luis Cardoza y Aragón, de Cirma y de las colecciones personales de Rogelio Cuéllar, Pablo Ortiz Monasterio, Virginia Salvadó Cardoza y de Roberto Díaz Castillo.

Aunque Cardoza escribió en sus memorias De mi vida real todo lo ignoro, este libro es el inicio para conocer la impresionante vida del escritor que llevaba en las líneas de su mano a su querida Guatemala.

Tomado de www.elperiodico.com.gt


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