Minería y biocombustibles amenazan al mayor lago de Guatemala
Por la redacción de Glocalia - Guatemala - 25 de junio de 2007
El manatí y miles de familias amenazadas por la producción de etanol.
Guatemala es tal vez el último santuario para los manatíes. En extinción debido a la cacería y la ingesta de sustancia tóxicas.
El mayor lago de Guatemala, Izabal, ubicado en el departamento caribeño homónimo, está amenazado hoy por las presiones ambientales de las concesiones mineras y las plantaciones para producir etanol, denunciaron ecologistas. Eloida Mejía, coordinadora de la Asociación de Amigos del Lago, aseguró a la agencia Prensa Latina que las actividades de la Compañía Guatemalteca del Níquel, subsidiaria de la canadiense Skye Resources, amenazan la vida de la fauna, la flora y de miles de familias.
Según Mejía la extensa concesión de 245 kilómetros cuadrados para la extracción de metales afectará a 50 comunidades asentadas en ese territorio. Señaló además que el estudio ambiental presentado por la empresa y aceptado por las autoridades del país no incluye los efectos negativos del procesamiento del mineral ni de su transportación en enormes barcazas por el lago y el Río Dulce.
En esta extensión de agua de 589 kilómetros cuadrados, viven 40 especies, algunas de ellas en peligro de extinción, como el manatí, un mamífero acuático herbívoro que precisa de grandes cantidades de plantas y oxígeno puro para sobrevivir. A cambio de tanta destrucción ambiental no habrá ningún beneficio para las comunidades, que hoy siguen siendo tan pobres como hace 40 años, cuando otras empresas también explotaron ese mineral en la cuenca del lago, precisó Mejía. Además de ello, otras amenaza se cierne sobre el principal recurso hidrográfico de Guatemala, derivado de las enormes plantaciones de caña de azúcar y palma africana en el curso de los principales afluentes que lo alimentan.
Desde hace algunos años las márgenes de los ríos Polochic y Cahabón, los cuales desembocan en la rivera occidental del Lago, están siendo invadidas por estos cultivos y pronto comenzarán a instalarse allí fábricas de etanol. "Vimos con tristeza cómo los grandes centrales azucareros contaminaron los ríos en el sur de Guatemala y ahora nos espera lo mismo en este lugar con la producción de biocombustibles", expresó la dirigente ambientalista. Izabal es un departamento donde casi todas las actividades productivas están muy vinculadas con el agua, por lo que un desequilibrio grande en el Lago y sus principales ríos afectaría a sus 350 mil habitantes, advirtió.
Fuente: www.glocalia.com - Ref.: Prensa Latina - 240607 |