La comunidad internacional y Holanda en particular se muestran preocupadas por la violencia contra las mujeres y los grados de impunidad que ésta alcanza en Guatemala. Durante el encuentro celebrado en la capital guatemalteca, Wim Jansen, redactor adjunto de Radio Nederland Wereldomroep, delineó algunos de los puntos álgidos en torno al tema.
Investigaciones periodísticas realizadas por la Emisora Internacional de Holanda, apuntan a que los asesinatos en Guatemala se han llevado a cabo de forma sistemática. Esos trabajos periodísticos de inicios de año, revelan una crueldad tan infame, que ya conocimos en Ciudad Juárez, en México. Este fenómeno se ha extendido tanto que fue necesario inventar un nuevo término: Feminicidio.
"Tiradas como basura"
Es el asesinato de una mujer sólo por serlo y por pertenecer a ese género. Es un crimen dirigido a una categoría, no a un sujeto específico. Feminicidio significa homicidio de mujeres jóvenes. Generalmente pobres, pero no exclusivamente, con un físico definido, en su mayoría trabajadoras o estudiantes, secuestradas, torturadas, violadas, y asesinadas. Sus cuerpos son abandonados en descampados. Tiradas como basura a la orilla de los caminos. El o los culpables gozan de impunidad, y el Estado frecuentemente se declara incapaz para hacer justicia.
En Guatemala más de 3.000 mujeres han sido asesinadas violentamente desde el año 2.000 y las autoridades competentes han resuelto 19 de estos casos. A la escasez de la justicia es menester sumar el alto grado de indiferencia de la sociedad civil.
Plan contra la violencia
Guatemala se rige por leyes muy antiguas que no defienden debidamente a la mujer. La Red de Mujeres en Contra de la Violencia ha elaborado un Plan Nacional en Contra de la Violencia que plantea cuatro ejes fundamentales: investigación, análisis y estadísticas de delitos; prevención y sensibilización de la sociedad; atención integral para mujeres sobrevivientes de violencia; y, fortalecimiento de las instituciones del Estado.
La conciencia social, y el papel activo de los instrumentos del Estado, son vitales para combatir estos asesinatos, también lo son para sensibilizar a las futuras generaciones.
Una sociedad democrática es una sociedad en la que no se maltrata a la mujer por su condición.
Investigación
El drama ha rebasado las fronteras nacionales. Tanto es así que el Comité de la Cámara de Representantes de Asuntos Extranjeros del Congreso estadounidense aprobó la Resolución 100 en la que se pide investigar más a fondo los asesinatos de las mujeres y niñas guatemaltecas ocurridos desde el año 2001.
No obstante, hasta la fecha, son los asesinatos de las mujeres de Ciudad Juárez, en México, los que han acaparado principalmente la atención de la comunidad internacional.
Es esencial elevar el caso de Guatemala al nivel de atención nacional y mundial que requiere.
Responsabilidad social
Los organizadores de este encuentro desean fundamentalmente una cosa: crear un escenario de diálogo entre los diversos sectores de la sociedad.
El Instituto para la Democracia Multipartidaria es una instancia abocada a fomentar, precisamente, la relación entre todos los partidos políticos y potenciar con ello el fortalecimiento de la democracia.
Oxfam NOVIB, organización de ayuda al desarrollo, tiene en su estrategia internacional, los derechos de la mujer como uno de los pilares básicos de la convivencia social. Radio Nederland Wereldomroep considera que los medios tienen una responsabilidad social ineludible.
En los tiempos que corren nos hemos acostumbrado a que existe sólo aquello que los medios comentan. Lo que no tiene imagen, lo que no tiene palabras dichas o escritas, simplemente, no existe.
El Parlamento Europeo, como foro continental, más estas tres organizaciones que he mencionado, estamos convencidos que nuestra obligación es darle imagen, palabra y voz, a los que sufren, a los que reclaman justicia, a los que se les impide su derecho de existencia.
No es el periodismo, tampoco las organizaciones no gubernamentales, ni las instituciones regionales las que van a resolver el drama de las mujeres asesinadas en Guatemala, pero nadie podrá decir que hemos permanecido indiferentes. Nos importa, y mucho, porque ellas, las mujeres, también somos nosotros.
Fuente: www.informarn.nl