• Fracaso antinarcótico despierta muchas dudas
• Ante falta de decomisos, presiones de Estados Unidos estarían detrás de operativo antidrogas
• FTN: zona estratégica de megaproyectos y negocios extractivos de recursos naturales no renovables
Un sorpresivo operativo militar-policial de gran magnitud ocurrido el 21 de agosto en la comunidad de retornados Ixtahuacán Chiquito, en Ixcán, Quiché, ha dejado más preguntas que respuestas. Las razones que llevaron a su ejecución permanecen confusas y contradictorias. Por ahora las autoridades de gobierno no se ponen de acuerdo en el objetivo u objetivos de un suceso que ha generado reacciones desfavorables y que concluyó en un fracaso pues no hubo capturas ni decomisos de droga. Hay quienes han planteado el extremo que en realidad se trató de aterrorizar una zona estratégica como lo es la Franja Transversal del Norte (FTN) donde se implementan grandes proyectos económicos. Pero prevalece la idea de que dada la envergadura del operativo, detrás hay presiones estadounidenses.
TRES DÉCADAS DESPUÉS.
Un helicóptero del Ejército deja caer paracaidistas en Xalbal, una remota población de lo que era la aldea Ixcán Grande, en 1975, lo que dio como resultado la desaparición de 30 personas. Este hecho marcó el origen de la contrainsurgencia en esa zona, y con ello la represión selectiva se comenzó a sentir, según denuncias de la época (Inforpress 22/1/76; 29/4/76 y 12/8/76).
Decenas de masacres le siguieron y con ellas el terror generalizado, dos de ellas en Ixtahuacán Chiquito y la Finca Chailá en 1982. Ambas poblaciones, treinta años después, experimentaron de nuevo ese terror al ser protagonistas de uno de los operativos de mayor magnitud lanzados conjuntamente entre el Ejército y la Policía Nacional Civil, con participación además, de agentes del Ministerio Público y del Servicio de Análisis e Investigación Antinarcótica ( SAIA ). Más de doscientos elementos con gorros pasamontañas y caras pintadas de negro, ocho helicópteros y dos aviones llegaron a Ixtahuacán Chiquito, una comunidad compuesta de población retornada en 1994, fronteriza con México, en el municipio de Ixcán, en busca del narcotraficante Otto Herrera y de un buzón de armas voluminoso de más de tres toneladas, según lo indicado por el ministro de la Defensa , Francisco Bermúdez .
Era un operativo para recuperar un buzón en el que había unas tres toneladas de armas, según la Inteligencia de campo que nos pasó el Ejército, explicó Javier Figueroa, subdirector de Investigación Criminal de la Policía Nacional Civil (PNC). Había ametralladoras, fusiles, balas y misiles tierra-aire. Las armas, pese a que no eran recientes, estaban en condiciones de ser repotenciadas y utilizadas en cualquier momento, añadió Figueroa.
A esas declaraciones siguieron otras como la de Rosa María de Frade, secretaria de Comunicación Social de la Presidencia: Teníamos información preliminar sólida de que el área es utilizada para el trasiego de armas que llegan a las manos de las bandas y la delincuencia común, por lo que se integró un grupo con Ejército y PNC, pero, hasta las cinco de la tarde, los resultados fueron negativos.
Según un reportaje de Prensa Libre (22/8/06), estaban tan convencidos del éxito de su operación que convocaron a unos 12 periodistas para mostrarles los resultados de una coordinación de las fuerzas de seguridad sin precedentes en el país, pero al final la operación se frustró.
El objetivo, según informaron fuentes del Ministerio de Gobernación, era encontrar un supuesto buzón de armas, que pertenecieron a la guerrilla y ahora, aparentemente, están en manos de supuestos narcotraficantes que tienen copada esa zona, entre ellos Herrera.
Sin embargo, en un comunicado de prensa de la ex guerrilla y ahora partido político Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), negó esas aseveraciones: sobre esta operación, el vocero de la PNC, Figueroa, indicó tener información de inteligencia proporcionada por el Ejército, según la cual eran armas de la ex guerrilla. Mientras la vocera de la presidencia, Frade, contradijo la versión de la policía. En pocas palabras, se trató de una operación en el mejor estilo de la contrainsurgencia, sin objetivos claros o motivos precisos cuyo único resultado fue el pánico general entre la población, una de las más afectadas durante el conflicto que finalizó hace 10 años.
En iguales términos se expresó la Fundación Guillermo Toriello: es absurdo y fuera de lugar, justificar dicho despliegue en la búsqueda de armas de la guerrilla. El Ejército y su inteligencia, la Misión Militar de la ONU y los equipos conjuntos con URNG son testigos de la plena desmovilización de la ex guerrilla y de la entrega de sus armas.
Sobre las armas, Bermúdez dijo que no saben con exactitud si pertenecían a la ex guerrilla. Lo que sí sabemos es que eran para bandas del narcotráfico.
El caso de Ixtahuacán Chiquito recibió bastante atención de la prensa y de diversas organizaciones sociales y de derechos humanos, pero no así el caso de la Finca Chailá , donde la comunidad todavía espera una investigación de lo sucedido el 10 de agosto. Hasta ahora sólo se cuenta con información de Prensa Libre (15/8/06), que relata la participación de cinco helicópteros, supuestamente con agentes de la DEA , que buscaban al narcotraficante Otto Herrera . Según denuncias de los habitantes, varios pobladores fueron golpeados por los tripulantes que llevaban gorros pasamontañas, se les robó dinero y hubo destrucción de algunas instalaciones.
UN MAR DE CONFUSAS Y CONTRADICTORIAS DECLARACIONES.
Es muy probable que el fracaso del operativo en Ixcán y la falta de certeza en la información de inteligencia condujo a declaraciones confusas y contradictorias, poniendo en duda además la coordinación entre las instituciones judiciales y de seguridad que participaron, e igualmente, cargando al Ministerio de la Defensa con la responsabilidad del operativo.
Destaca entre las declaraciones contradictorias las de De Frade, quien dijo que todo fue parte de un simulacro; mientras que Jorge Ortega , vocero del Ejército, confirmó que se trataba de un operativo combinado con la Policía.
Abonó a la confusión, el viceministro de Gobernación, Julio Godoy, quien explicó que la acción se trató de búsqueda de armas. Mientras que el ministro de Gobernación, Carlos Vielmann , negó lo dicho por Bermúdez, reconoció que la acción en Ixcán era para buscar armas y no a Herrera.
Íbamos por él (Otto Herrera), dijo Bermúdez, al ser consultado sobre el motivo del operativo Vielmann dijo que desconocía por qué falló el operativo, ya que toda la información provino del Ministerio de la Defensa, pero sí señaló que en ningún momento se buscaba al supuesto líder del cartel del Golfo, Otto Herrera, ya que él se mueve por Petén.
Según Vielmann, la información de la existencia de un buzón que guardaba armamento fue otorgada por inteligencia militar y fue en gabinete de seguridad donde se determinó montar el operativo. Aunque Vielmann, negó inicialmente que el operativo tuviera relación con la búsqueda de Herrera, posteriormente señaló que se debía consultar al Ministro de la Defensa acerca de las razones por las cuales se efectuó tal búsqueda en Ixcán. El Ministerio de la Defensa nunca llevó a la mesa operativa de seguridad indicios de que, además de las armas, iríamos tras Otto Herrera o Joaquín El Chapo Guzmán, en Ixcán, dijo.
Bermúdez aseguró: iniciamos la investigación (con la G-2 ) y obtuvimos información… Seguimos las pesquisas, tras denuncias de que el Cártel de Sayaxché se nutría de armamento proveniente de esa región de Quiché… El operativo se montó con base en un informe de Inteligencia Militar, sustentado en que el guatemalteco Ricardo Taquie, capturado en México, dirige el trasiego de armas a capos como Guzmán y Herrera.
El Fiscal General del Ministerio Público (MP), Juan Luis Florido, terminó de profundizar las contradicciones, cuando dio a conocer que el operativo se basó en una denuncia telefónica hecha a la PNC y trasladada a la Fiscalía contra el Crimen Organizado del MP, por medio del oficio No. 249-2006.
LA VERSIÓN DE POBLADORES Y DE LA MUNICIPALIDAD DE IXCÁN.
Ante los acontecimientos ocurridos en Ixtahuacán Chiquito, a los que la prensa local no tuvo acceso, los pobladores denunciaron ante la Procuraduría de los Derechos Humanos que sus casas habían sido asaltadas por los soldados, sin darles ninguna explicación.
La versión de lo ocurrido al interior de la comunidad provino de sendos comunicados emitidos el 21 y 22 de agosto, por la comuna de Ixcán, con varias agrupaciones quienes dieron a conocer la ocupación militar que duró cuatro horas, en los términos siguientes:
El día de hoy aproximadamente a las 11:00 de la mañana siete helicópteros militares aterrizaron en el centro de Ixtahuacán Chiquito y desembarcaron miembros del Ejército fuertemente armados y con la cara pintada de negro. Seguidamente ocuparon el campo de fútbol y rodearon la escuela, impidiendo la salida de los niños y niñas que se encontraban en clases.
Integrantes del Ejército de manera violenta ingresaron a humildes viviendas, encañonando a las mujeres y se apoderaron de herramientas de trabajo. Acto seguido iniciaron con estas herramientas excavaciones en un centro arqueológico ubicado cerca del área de esta comunidad, supuestamente en busca de armas. Hasta las tres de la tarde aviones y helicópteros del Ejército sobrevolaron las comunidades de Fronterizo 10 de Mayo, Los Ángeles y Cuarto Pueblo, colindantes con el estado de Chiapas, México… Mujeres y niños huyeron despavoridos de sus casas buscando refugio en las montañas, al recordar lo que habían vivido durante el conflicto armado interno. Hasta el momento se reportan tres jóvenes desaparecidos. De la misma manera pobladores de la aldea Fronterizo 10 de Mayo huyeron a las montañas, y algunos cruzaron la frontera mexicana, abandonando sus pertenencias y animales… Este operativo fue similar al realizado el día 10 de agosto en la Finca Chailá , del mismo municipio, donde, de acuerdo con el informe que vecinos del lugar dieron a la autoridad municipal, helicópteros del Ejército aterrizaron en el lugar, acto seguido soldados y personas encapuchadas irrumpieron en las viviendas de los trabajadores de la finca. Señalaron los afectados que sus casas fueron allanadas y saqueadas por integrantes del Ejército.
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I. ¿Poderosos intereses de fondo o presiones foráneas?
Las razones oficiales esgrimidas sobre un buzón de armas y la intención de capturar al narcotraficante Otto Herrera, parecen no convencer a muchos. Uno de los críticos es el diputado Víctor Manuel Sales Ortiz , presidente de la Comisión de Paz y Desminado del Congreso de la República , quien en un comunicado de prensa del 22 de agosto, relaciona el operativo con poderosos intereses económicos: Lamentablemente la historia reciente de nuestro país da cuenta de desalojos violentos y represión generalizada estatal contra comunidades enteras, cuando son consideradas obstáculos para la instalación de grandes proyectos hidroeléctricos, mineros o de interés económico estatal o privado. Previamente, Sales señaló : es necesario tomar en cuenta que, tanto en la zona del Ixcán, como en la parte Norte de Huehuetenango, están previstos grandes proyectos: la franja transversal del norte, la explotación de pozos petroleros y la plantación de caña de azúcar para producir etanol, entre otros, de interés de empresas nacionales y transnacionales.
La misma línea de análisis es planteada por el Frente Nacional de Lucha por la Defensa de los Servicios Públicos y los Recursos Naturales (FNL) que afirma en un comunicado de prensa que el operativo disfrazado de lucha contra las drogas: en realidad no pretende otra cosa más que intimidar a la población e inhibir la lucha del pueblo organizado, que se ha opuesto con firmeza al megaproyecto hidroeléctrico conocido como Xalalá, a la explotación petrolera en varios bloques que ocupan los municipios del Ixcán y Cobán, todos violatorios del convenio 169 y que son parte integral de los megaproyectos del Plan Puebla Panamá.
Ese factor económico puede ser válido tomando en cuenta que la FTN es considerada actualmente una zona estratégica para los grandes negocios que involucran poderosos capitales locales y extranjeros.
Pero también hay que tomar en cuenta que el gobierno guatemalteco está sometido a grandes presiones estadounidenses. El 15 de septiembre, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicará nuevamente su informe sobre los países que cooperan en la lucha contra las drogas, e igualmente dará a conocer la «lista negra» de aquellos que no se empeñan lo suficiente.
La drástica caída en decomisos e incautaciones de droga en 2006, no le favorece al gobierno de Berger. Según informaciones de prensa local, apenas se han incautado 81 kilos de droga en lo que va de 2006, y la meta era 900. En 2005, lo decomisado fue 2,572 kilos, menos de lo logrado por el gobierno de Portillo en su último año.
Quizá la urgencia por apuntarse un golpe al narcotráfico hizo que las fuerzas de seguridad involucradas no midieran las consecuencias políticas de un operativo que, en nombre de la lucha «contra las fuerzas del mal» como Berger llama al crimen organizado y al narcotráfico, tuvo más características contrainsurgentes a la vieja usanza, que uno antidrogas.
La gruesa falla de información de inteligencia, ha puesto en entredicho no sólo a las fuerzas de seguridad locales, sino también al aparato antidrogas estadounidense, que a través de la DEA ha montado una fuerte estructura en el país.
II. Una carretera para grandes negocios
La proyectada carretera que recorre la Franja Transversal del Norte (FTN) desde Izabal hasta Huehuetenango, actualmente en licitación, abrirá las puertas a grandes negocios actuales y venideros. Entre éstos, los contratos de las petroleras en la FTN como los de la inglesa Petro Latina Energy en Fray Bartolomé de Las Casas y Las Tortugas en Alta Verapaz y tierras de Ixcán, Quiché; la mexicana Petro Energy , en Yalpemech, Alta Verapaz; Perenco, en Rubelsanto y Chinajá, Alta Verapaz y Petén. Igualmente, el área petrolera 9-2005 próxima a licitarse que cubre una extensa zona de Ixcán, y tierras bajas de los municipios de Barillas y San Mateo Ixtatán, en Huehuetenango. Además, la ampliación del contrato petrolero que Perenco opera en Rubelsanto, y que se extenderá a tierras de Ixcán y Petén, aunque por ahora se encuentra en un litigio. La proyectada carretera también pasa muy cerca de las licencias mineras que las compañías mineras canadieneses Skye Resources (Compañía Guatemalteca de Níquel), Jaguar Nickel y Nichromet poseen entre Alta Verapaz e Izabal.
A ello se agrega la importancia que cobra esa vía de comunicación para los proyectos hidroeléctricos como el de Xalalá, sobre el Río Chixoy; cuatro proyectos hidroeléctricos sobre el río Xalbal, en tierras de Chajul e Ixcán, y otra más sobre el río Ixcán. El cuadro se completa con declaraciones recientes del mandatario Óscar Berger , sobre impulsar la producción de palma africana para la producción de biodisel en Ixcán.
Ya en Izabal ese monocultivo conjuntamente con la caña de azúcar para producir etanol viene siendo impulsado por familias como las Widmann (familia presidencial), Maegli y Leal , mientras que en Petén, por los Molina, mientras que el grupo azucarero Pantaleón de la familia Herrera, avanza en acuerdos con Brasil y Colombia para producir esos biocombustibles. Cabe señalar que tanto en Petro Latina como en la Compañía Guatemalteca de Níquel, la firma de abogados A.D. Sosa & Soto actúa como representante y asesora legal, y su figura principal, el abogado y experto petrolero Rodolfo Sosa de León , es consuegro del mandatario Berger .
Fuente: lista de discusión guate_minimg/inforpressca - Edición : 1670 Publicado : 250806