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La vergonzosa intervención de EE.UU. en Guatemala (junio de 1954)
Por Federico Rubio Herrero - Guatemala, 1 de septiembre de 2019

Al igual que en Oriente Próximo (Iran), el principal objetivo del Presidente de EE.UU, Eisenhower, en América Latina era mantener la «tranquilidad» en la región. Las elites que gobernaban estos países se resistían a las reformas que propugnaban los campesinos y la clase obrera

En 1953 el Presidente elegido por el pueblo de Guatemala, Jacobo Arbenz Guzman, trató de aliviar la miseria de los campesinos poniendo en marcha un programa de reforma agraria ( en Guatemala, el 70 por ciento de la tierra era propiedad de solo un 2 por ciento de la poblacion). El gobierno de Arbenz expropió cerca de 95.000 hectáreas de tierra, sin cultivar, que pertenecía a una empresa de propiedad norteamericana, la United Fruit Company (UFCO), uno de los mayores terratenientes del país. Llegados a este punto, hay que recordar que el hermano del «siniestro» secretario de estado del gobierno de Eisenhower (John Fuster Dulles), Allen Dulles, era el director de la CIA y miembro del consejo directivo de la UFCO. Por si fuera poco, el hermano del subsecretario de estado para asuntos interamericano, John Moors Cabot, había sido presidente de la frutera y Ed Whitman, quien era el principal lobista de la empresa, estaba casado con la secretaria personal del Presidente Eisenhower, Ann C. Whitman. A todo esto hay que añadir a otro «siniestro» personaje, Jhon Peurifoy, que después de haber realizado «labores» anticomunistas en Grecia, fue nombrado embajador de los EE.UU. en Guatemala. En enero de 1954 la revista «Time» público una entrevista con el nuevo embajador, en la que este dijo » que la opinión pública norteamericana podría forzar al gobierno estadounidense a tomar medidas, para evitar que Guatemala cayera en poder del comunismo internacional, porque los EE.UU. no podrían permitir una república soviética entre Texas y el Canal de Panama».

La Compañia (UFCO) insistió en que la compensación económica que le ofreció el Gobierno por la expropiación era demasiado pequeña. ( la empresa recibió un pago en bonos del Estado, según el valor final de la propiedad reportado durante los tres años anteriores, en general cifras drásticamente devaluada, por ella misma, para reducir el pago de impuestos al fisco).

En el verano de 1954, Eisenhower autorizó a la CIA a trazar un plan para derribar al Gobierno de Arbenz. Unos cien norteamericanos y un número igual de mercenarios reclutados en Guatemala, así como en naciones centroamericanas vecinas, fueron puestas bajo el mando de un guatemalteco preparado en Estados Unidos, Carlos Enrique Castillo Armas. Para ello, entre otras argucias, se efectuó la operación «Washtub», plan para plantar depósitos de armas soviéticas falsas en Nicaragua, que demostrarían los nexos de Arbenz con Moscu. El líder de la minoría en el Senado, Lyndon Johnson (Democrata de Texas) presentó una resolución que reafirmaba la «doctrina Monroe», decía que el caso de Guatemala era un ejemplo de injerencia soviética y «agresión externa», y fue rápidamente aprobada, por 69 votos a favor y 1 en contra. Castillo Armas al frente de unos 500 soldados, cruzó la frontera de Guatemala con Honduras por cinco puntos diferentes, pero en breves combates fueron derrotados. Fue entonces cuando comenzaron a bombardear la capital, y zonas adyacentes, aviones norteamericanos que estaban de la Segunda Guerra Mundial y eran tripulados por pilotos de la CIA. El 27 de junio, después de que su ejército, ante el desconcierto absoluto en la cadena de mandos, le abandonará, Arbenz se refugió en la embajada de Méjico de la capital.

Arbenz, iniciaría entonces un largo peregrinaje en el exilio, que le llevaría primeramente a Paris, luego a Checoslovaquia, la URSS y a Uruguay, falleciendo en Méjico el 27 de enero de 1971.

Testigos de excepción de todos los acontecimientos del país fueron, Hilda Gadea, que fue detenida, y Ernesto Guevara, que consiguió refugiarse en la embajada Argentina, donde fue incluido entre los refugiados comunistas del país.

Las primeras acciones del Gobierno contrarrevolucionario de Castillo Armas, fueron: ilegalizar al Partido Guatemalteco del Trabajo (comunista), prohibir las asociaciones y los sindicatos, suspender todas las ayudas a los indígenas y a la clase obrera, disolver el Congreso y comenzar una dura represión en todo el país.

El 26 de Julio de 1957, Carlos Enrique Castillo Armas, fue ejecutado, en plena Casa Presidencial, por un soldado de guardia de la misma, que actuó en solitario.

Fuente: Ronald E. Powaski ( La guerra fría, Estados Unidos y la Union Sovietica, 1917-1991).

Fuente: www.kaosenlared.net


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