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Alarman crímenes de mujeres
Por la redacción de La Raza - Guatemala, 17 de junio de 2005

Amnistía Internacional acusa al Estado de "fomentar" 1,188 muertes en tres años, debido al alto índice de impunidad que genera la poca efectividad de la policía en contra de los responsables.

En un informe denominado “Guatemala: ni protección ni justicia”, presentado en la capital guatemalteca, la organización Amnistía Internacional (AI) señaló que de los 1,188 asesinatos de mujeres registrados entre 2001 y 2004, las autoridades sólo han investigado 107.

El informe fue presentado por las mexicanas Liliana Velázquez y Janette Bautista, integrantes del equipo de AI para América Latina.

“La impunidad que rodea estos hechos es un botón que muestra la falta de interés y de voluntad del Estado para detener los crímenes. No es algo aislado ni casual, sino una muestra de la debilidad del Estado”, indicó Bautista.

Los macabros asesinatos de que han sido víctimas miles de mujeres, los cuales incluyen “violaciones sexuales, desfiguración de los rostros y mutilaciones (...) han sido posibles por la tolerancia del Estado”, agregó Bautista.

La impunidad, convertida en una constante en la sociedad guatemalteca, agrega el informe de AI, provoca que los responsables de estos hechos “continúen delinquiendo porque saben que no serán procesados ni castigados” por las autoridades encargadas de impartir justicia.

La organización internacional concluyó en el informe que los patrones de conducta con que actúan los asesinos de féminas en Guatemala dan muestras claras de la existencia de un “fenómeno de misoginia”, el cual es reproducido por las autoridades al “discriminar a las mujeres que acuden para pedir justicia”.

Los agentes de la Policía, los Fiscales, los oficiales de los Juzgados e incluso las más altas autoridades del país, subrayó Bautista, “reducen los asesinatos a simples estadísticas”, y en la mayoría de los casos archivan las denuncias sin tan siquiera iniciar las investigaciones.

Las mujeres que acuden a pedir justicia “han sido discriminadas por parte del Estado y sus instituciones. Han sufrido desprecio por parte de las autoridades, al acusar a las víctimas de ser prostitutas, mareras (integrantes de pandillas) o de estar involucradas en el narcotráfico”, agregó.

Los casos

En la presentación del informe estuvieron los familiares de dos jóvenes mujeres que fueron asesinadas en 2001 y 2002, quienes atestiguaron sobre los obstáculos que han enfrentado para lograr justicia.

María Elena Peralta, cuya hermana, Nancy Peralta, fue secuestrada y posteriormente asesinada en febrero de 2002, relató el calvario que le ha significado ir y venir de oficina en oficina en busca de justicia, y cómo ésta le ha sido negada por el sistema.

“Las investigaciones no avanzan, el caso ha sido conocido ya por dos Fiscalías; han desaparecido pruebas y evidencias, y nunca responden a qué se debe tanta lentitud”, lamentó María Elena al narrar la forma en que su hermana, una estudiante universitaria de 22 años, fue hallada muerta con señales de tortura y violación.

De igual forma, Rosa Franco, una mujer de escasos recursos, que acaba de concluir sus estudios de leyes en una universidad estatal, contó cómo dos de los asesinos de su hija María Isabel, de 15 años, se encuentran en libertad a pesar de que existen pruebas contundentes del asesinato cometido.

Con lágrimas en los ojos, Rosa dijo que las autoridades “despreciaron la memoria de su hija” al señalar que fue asesinada “por ser prostituta o marera”.

“He comprobado que aquí (en Guatemala) no hay justicia, pero estoy segura de que de la justicia de Dios no se van a salvar” los dos hombres señalados de haber participado en el secuestro, violación, tortura y asesinato de su hija adolescente.

AI también señaló que existen muestras de un evidente “clasismo” de parte de las autoridades al no investigar estos hechos, debido a que la mayoría de las víctimas son “mujeres y niñas de entre 12 y 25 años de edad, habitantes de las áreas marginales del país, que no tienen suficientes recursos para económicos para demandar justicia”.

Fuente: www.laraza.com


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