Miles de guatemaltecas son relegadas al no poseer documentación
Por la redacción de Levante - Valencia, 7 de mayo de 2007
Once años después de la firma de los Tratados de Paz en Guatemala la integración de las mujeres indígenas; esto es, del 60 por ciento del total de mujeres, sigue siendo la asignatura pendiente en el país centroamericano.
La mayor parte de éstas todavía no aparece en los registros municipales. Son fantasmas en un mar masculino de burócratas.
Según Ángeles Peris, miembro del colectivo Somos Muchas y responsable de la oficina municipal de la mujer en la localidad de Chiché en el departamento del Quiché del altiplano guatemalteco, las indígenas han recorrido un trecho importante en esta última década a través de pequeños proyectos de participación y desarrollo, así como en el trabajo de documentación. Peris calcula que sólo en el Quiché han sido documentadas 1.500 mujeres, unas 2.600 más en Huehuetenango. Además, existe alguna mujer en las corporaciones municipales, y algunos ayuntamientos han establecido un presupuesto específico para el colectivo de féminas
Pero el objetivo de Somos Muchas es seguir fortaleciendo a las agrupaciones de mujeres y buscar apoyos económicos para realizar sus actividades, porque los logros avanzan, pero muy lentamente. El índice de analfabetismo entre las indígenas guatemaltecas es muy elevado, un 75 por ciento no accede a la educación, tampoco tienen acceso directo a la salud, ni a las comunicaciones. Muchos miles de ellas no son consideradas ni siquiera ciudadanas al no estar documentadas. «No existen al no estar inscritas en el registro civil. A ello se suma una pobreza que afecta al 60 por ciento de la población total en Guatemala y una fuerte discriminación de género que dificulta nuestras oportunidades» , recalca Ángeles Peris.
En su visita a Valencia invitada por Cedsala, Peris se ha entrevistado con parlamentarios y periodistas a los que ha invitado a sensibilizar porque, dice, «queda mucho por hacer para una Guatemala con mayores expectativas de desarrollo y libertad de expresión».
Fuente: www.levante-emv.com |