Aumenta violencia contra la niñez
Por Mario Cordero - Guatemala, 13 de octubre de 2006
Un informe presentado ayer ante la Asamblea General de las Naciones Unidas indicó que niños, niñas y adolescentes siguen enfrentando situaciones de alta violencia.
Pero lo que más resalta en el informe, entregado por su investigador Paulo Pinheiro, es que los más altos índices de violencia ocurren en los lugares donde supuestamente se debe prestar mayor protección a los menores de edad.
El estudio refiere que es en el seno del hogar donde los niños de todo el mundo reciben la mayor parte de los malos tratos.
Asimismo, refiere el informe, que, entre las formas de violencia, tanto física como mental, que reciben los niños, niñas y adolescentes, y que no son denunciados, son la falta de atención a problemas de salud, y, el menos denunciado, los abusos sexuales.
Como preocupante se calificó la cifra que únicamente entre el 15 y el 30% de los casos son denunciados. Esto se debe a que la violencia es causa y a la vez efecto, ya que la violencia no se denuncia por temor a más y mayores consecuencias del mismo tipo.
Además, indica el informe que es difícil detectar la violencia intrafamiliar contra menores, ya que la privacidad del hogar impide que salgan a luz pública estas agresiones.
Sin embargo, una de las causas más enraizadas por la que no se denuncia este tipo de violencia, es la creencia popular de que la violencia física y emocional es un “derecho divino” por parte de los padres. Incluso, se cree que es un método tradicional de crianza, no sólo dentro del hogar, sino que también dentro del sistema educativo. Pocos son los países que prohíben la violencia intrafamiliar, registrando sólo 16 Estados que han legislado al respecto.
Además del hogar y la familia, en casi todos los ambientes ocurren acciones violentas, como en las escuelas e instituciones educativas, en los lugares de trabajo y hasta en la misma comunidad, donde se llega a no respetar la integridad de los infantes.
Uno de los lugares que indica el informe, y que llama poderosamente la atención, es la denuncia de la violencia en sistemas de protección y sistema carcelario. En el primero, donde se destinan a los niños que están a cargo del Estado mientras son adoptados, se han registrado también muchas formas de violencia; y no se diga en cárceles, donde se permite explícitamente el castigo corporal.
Pero de todo, el informe indica que lo más preocupante son las formas de violencia sexual, ya que ésta difícilmente se denuncia, y se calcula que los casos son numerosos, provocando daños irrevocables en niños, niñas y adolescentes.
Fuente: www.lahora.com.gt - 121006 |