Monseñor Quezada Toruño indicó que condenaban la situación
que se vive en el país después de los primeros tres meses de la
administración Berger.
Esta mañana, en conferencia de prensa, el arzobispo metropolitano, Monseñor
Rodolfo Quezada Toruño, manifestó su preocupación por la
situación que vive el país después de los tres primeros
meses del gobierno presidido por Óscar Berger.
Asimismo, el Cardenal indicó que pudieron constatar la esperanza que despertó en
la ciudadanía guatemalteca la instalación de un nuevo gobierno.
Lo anterior también ha sido señalado por varios analistas; no se
ha logrado un despegue de la administración a 90 días de haber
asumido el poder.
"
Los Obispos de Guatemala estamos conscientes de que en nuestro país hay
muchas lágrimas qué enjugar, muchas injusticias qué reparar,
mucho dolor qué mitigar, y situaciones de inhumana pobreza qué erradicar" según
argumentó el jerarca.
Principales preocupaciones
Quezada explicó que las principales preocupaciones
que aquejan al desempeño de la congregación
que representa, se dirigen especialmente a la situación
de los campesinos sin tierra qué cultivar, "sin
salarios, con hambre, debido todo ello en parte a la crisis
cafetalera".
También se refirió a las condiciones inhumanas
en que sobreviven numerosas familias en "miserables
y peligrosas viviendas ubicadas en los barrancos que rodean
la ciudad capital o en asentamientos".
Monseñor afirmó también que lamentan
y condenan el incremento de la violencia que se vive actualmente,
en especial la que se genera en contra de las mujeres.
"
Para lograr una convivencia social justa y pacífica,
los Obispos siempre hemos dicho que se hace necesaria la
implementación ordenada y eficaz de los Acuerdos de
Paz", declaró en clara alusión al proceso
que culminó en 1996.
Para finalizar, el Cardenal indicó que lo idóneo
sería realizar un diálogo abierto con todos
los sectores sociales para encontrar consensos que permitan
ir solucionando los problemas sociales, incluyendo el tema
fiscal.