Campesinos que viven a inmediaciones de la finca Nueva Linda se quejan ser hostigados por los elementos de seguridad de dicha propiedad.
Tres campesinos heridos fue el resultado de un nuevo enfrentamiento en la finca Nueva Linda ubicada en Retalhuleu.
El incidente surgió luego que varios guardias que cuidan la finca ingresaron a las “champas” de los campesinos en búsqueda de las pancartas que éstos colocan a diario en las afueras de la propiedad.
Al caer la noche los grupos de campesinos guardan los carteles para ser colocadas al otro día, explican.
Además, se quejaron que los elementos de seguridad querían quemar tanto las pancartas así como el lugar que habitan. Reclamaron que en otras ocasiones han envenado los pozos de agua, dijo Mariano Calel, uno de los afectados.
“Hay evidencias, existen fotografías para denunciar quienes fueron”, dijo Calel.
Esta vez, los campesinos que viven a inmediaciones de esa propiedad denunciaron ser hostigados por miembros de la seguridad privada del terreno.
El hecho sucedió en horas de la noche. Los pobladores llegaron hoy a la finca a dialogar para que los guardias dejen el hostigamiento en contra de esos grupos, pero, según manifestó Calel fueron recibidos a balazos.
La orden la habría dado Virgilio Casado, administrador de la finca, “Nos dispararon con fusiles AK-47”, expresó Calel.
Los pobladores manifestaron que no es la primera vez que sucede estos incidentes. Los heridos fueron trasladados al centro asistencia de la localidad.
El reclamo que mantienen los grupos campesinos es el aparecimiento de Héctor Reyes, quien desapareciera desde 2003.
Los campesinos vivían en dicha finca, pero fueron desalojados. El terreno está ubicado en el kilómetro 205, ruta a Champerico, Retalhuleu.
AÚN NO SABEN
Sin embargo, Mariel Aguilar, titular de la Secretaría de Asuntos Agrarios indicó que desconocían los motivos del incidente y que un representante de esa institución se trasladó al lugar, y que por la tarde tendrían información precisa de lo ocurrido.
Una de las acciones que tomará dicha institución es buscar el diálogo con los campesinos.
La Policía Nacional Civil, PNC, se hizo presente al lugar, así como elementos del Ministerio Público.
Los pobladores son integrantes del Comité de Desarrollo Campesino, CODECA.
ORIGEN DEL CONFLICTO
El origen de la invasión de la finca Nueva Linda ocurrida el 13 de octubre de 2003, fue la protesta por la inacción de la fiscalía ante la desaparición del administrador Héctor Reyes.
La acción derivó en un desalojo violento el 31 de agosto de 2004, acción en el cual quedó como saldo la muerte de diez personas.
La organización denominada Bloque Antiimperialista, y otras entidades destacaron que el titular de la cartera de Gobernación, Carlos Vielmann señaló que se trataba de grupos clandestinos vinculados al crimen organizado, un día después de la masacre ocurrida.
De igual forma, el mandatario Óscar Berger, dijo que mantenían una impresión similar, argumentos que consideran son una corriente de opinión pública encabezada por el gobierno en la que se relaciona al movimiento campesino con el terrorismo, crimen organizado narcotráfico o guerrilla, intención que abarca varios casos.
La estrategia, calificada de recurrente del gobierno de la Gran Alianza Nacional, GANA, es sobre desvalorizar el movimiento campesino y a toda persona o grupo que tenga una posición contraria a la política del Gobierno, según explicaron.
NEGLIGENCIA DEL MP
Los representantes del movimiento, denunciaron que es evidente una grave negligencia por parte del Ministerio Público, MP, al momento de investigar los hechos sucedidos alrededor de la finca Nueva Linda.
Asimismo, destacan que las únicas acciones tomadas por el sistema de justicia van encaminadas a la persecución de campesinos y campesinas, creando una situación de gran injusticia “al perseguir hechos que fueron consecuencia de actos delictivos anteriores que están en la impunidad”, concluyeron.
“Fuimos recibidos a balazos, con fusiles AK-47”, denuncian los campesinos.