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El rol del sindicalismo en la sociedad guatemalteca
Por Hugo Madrigal - Guatemala, 24 de agosto de 2006

Desde que se fundaron los sindicatos en Guatemala se han visto envueltos en una trama donde la persecución ha llevado a la muerte a muchos sindicalistas.

Antes de la firma de los Acuerdos de Paz, los gobiernos de turno y las fuerzas de seguridad los acusaban de comunistas, y en tiempos actuales el valor de éstos se ha pormenorizado.

Partiendo de estos señalamientos, Diario La Hora realizó el siguiente trabajo, sobre cuál es el papel que desempeñan los sindicatos en la sociedad guatemalteca.

José Escolástico Pinzón, líder sindical y secretario general de la Central de Trabajadores de Guatemala, CGTG, indicó que “la asociación de los trabajadores en organizaciones sindicales surge esencialmente sobre la base de la explotación que ejercen los dueños de los medios de producción –empresas capitalistas–, acciones de maltrato, las desigualdades económicas existentes entre el capital y el trabajo, la lucha por la justicia laboral, para que se traduzca en un trato más humano y mejores condiciones laborales, sociales y salariales; la lucha por la humanización del trabajo como una creación del hombre y no como una simple mercancía producto de la oferta y la demanda y que desvaloriza a la persona humana.”

Medidas de hecho

Contra los sindicatos se han dado medidas de hecho para frenar su movimiento; estas prácticas son dirigidas por la parte patronal, incluso se ha llegado a la muerte de líderes, sindicalistas y dirigentes, a los cuales también se difama a través de campañas de desprestigio, campañas negras, compra de dirigentes, intimidaciones, amenazas de muerte, exilios, entre otros.

Estas prácticas antisindicales que fueron implantadas por los patronos en la guerra que tuvo Guatemala durante 36 años, se siguen aplicando, en menor escala, pero se continúa con la represión.

Ahora, a los sindicatos se les acusa y se dice que ahuyentan o desincentivan la inversión; que sólo defienden a haraganes y rompen la armonía obrero-patronal en el centro del trabajo; que los sindicatos a través de sus demandas generan inflación; frenan la creación de más puestos de trabajo; que los dirigentes sindicales no trabajan porque se declaran en sesión permanente, que abusan de las licencias sindicales; que son anárquicos; y muchas opiniones más que los patronos siempre tienen como excusas para impedir el ejercicio de los derechos laborales y sindicales de los trabajadores.

Debilidades del sindicalismo

En el medio sindical, aún se pueden ver a personas con fuertes inclinaciones a velar por los intereses personales que los convierte en presa fácil de los patronos o partidos políticos, y eso contribuye a que se resistan a unir esfuerzos con otras centrales o llevar a cabo mecanismos unilaterales. Ejemplos de éstos son aquellos sindicalistas que en nombre de los trabajadores aceptan las privatizaciones o promoviendo las concesiones de los servicios públicos; es por ello que decimos “Que no hay peor cuña que la del mismo palo”, dice Pinzón.

Se realizó un sondeo con personas del ámbito nacional sobre el “rol” de los sindicatos en la sociedad guatemalteca y esto fue lo que dijeron:

Hace falta renovación

Para Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, algunos líderes sindicales no se han actualizado por lo cual deben modernizarse para alcanzar una renovación efectiva de la dirigencia sindical.

Pese a que la Constitución Política de la República de Guatemala avala la libertad sindical, debiera ser aplicada y respetada a todo nivel en el país, dijo.

“En la práctica existen dos problemas, uno es que algunos patronos irrespetan los derechos y libertades sindicales de los trabajadores, y por el otro, aunque existen condiciones favorables el movimiento sindical está debilitado en el país por factores políticos”, agregó.

Desde el origen del sindicalismo algunos líderes fueron desaparecidos, asesinados y otros tuvieron que exiliarse, es otra de las causas del debilitamiento del movimiento sindical. Por otro lado, algunos sindicatos sólo pelean las reivindicaciones concretas de la empresa en que trabajan y algunos se han desentendido del análisis y abordaje de temas nacionales y de ahí emana su poca presencia, concluyó.

Ha retomado la discusión de temas

A criterio de Francisco García, del Instituto Centroamericano de Ciencias Políticas, el sindicalismo, junto al movimiento de las organizaciones de la sociedad civil y activistas de derechos humanos, se encontraba consolidado al momento de la firma de los Acuerdos de Paz. Sin embargo, la fuerza del movimiento sindical decreció, con la implementación de un sistema neoliberal del gobierno de Álvaro Arzú, cuando se llevaron a cabo ventas de activos del Estado, los despidos masivos y los denominados retiros voluntarios.

A partir de la administración del Frente Republicano Guatemalteco, empieza el movimiento social a articularse, surge un posicionamiento del sindicalismo. “Se está reposicionando; si bien su dirigencia no se renueva, hay nuevos cambios que emergen”, señala.

En conclusión, hoy día, el fenómeno de los sindicatos ha tenido un repunte en comparación de época de administraciones pasadas. Ahora el sindicalismo ha retomado la discusión de temas estratégicos y complejos como el Tratado de Libre Comercio, las políticas fiscales, la carestía de la vida.

Para el analista político “es muy sano para Guatemala que haya libertad sindical, con la finalidad de que consolide el Estado democrático”.

La figura del sindicato

A consideración del dirigente Orlando Blanco, del Colectivo de Organizaciones Sociales, COS, la figura del sindicato para la defensa de sus derechos sigue vigente, hay que defender esa figura. Estas agrupaciones de lucha han sufrido desgastes, fundamentalmente por políticas de privatización, ajuste estructural y una serie de estrategias de ataque a la organización sindical.

“Otro fenómeno que hace pensar que las organizaciones sindicales han cambiado su perfil, es la introducción de los guatemaltecos en la actividad económica informal; un 75 por ciento de la población se decida a una actividad informal, lo que provoca que existan muy pocos sindicatos. El mismo fracaso del desarrollo económico y social de Guatemala ha contribuido a que la figura del sindicalismo haya perdido peso”, expresó Blanco.

Esfuerzos centrales sindicales mantienen dinámica fuerte a nivel nacional e internacional y de apoyo para reivindicar los derechos laborales.

Argumentos: ataque a dirigencia sindical acusando de las diversas formas, destrucción de la imagen del sindicato en contra de los trabajadores, hay muchos dirigentes que tienen años de ser representantes.

La fuerza que ha perdido una organización es porque hay expansión, los sindicatos van a seguir existiendo como una figura, porque hay mecanismos establecidos en el Código de Trabajo, y la figura no pierde vigencia.

Está en la Constitución

Al ser abordado Alejandro Vásquez, consultor laboral de la Cámara de Comercio de Guatemala, indicó que las líneas legales en el ordenamiento jurídico guatemalteco que definen la situación de los sindicatos en el país, se encuentran en la Constitución Política de la República de Guatemala, el Código de Trabajo y los Tratados Internacionales Ratificados por Guatemala.

Por ejemplo, en la Carta Magna, en el artículo 102, inciso q), establece lo referente a la sindicalización de los trabajadores en Guatemala.

Según la legislación, el derecho a la libre sindicalización podrá ser ejercido por los trabajadores sin discriminación alguna, y sin que éstos estén sujetos a una autorización previa; únicamente, deberán cumplir con los requisitos que se establecen en el Código de Trabajo.

De acuerdo con la Constitución, ningún trabajador podrá ser despedido por el hecho de participar en la formación de un sindicato, pudiendo gozar de este derecho desde el mismo momento en que se dé aviso a la Inspección General de Trabajo.

Sin embargo, indica la ley magna de Guatemala, que sólo los trabajadores nacidos en el país podrán participar en la organización, dirección y asesoría de las entidades sindicales. Pero, se exceptúan los casos de asistencia técnica gubernamental, y lo dispuesto en los tratados internacionales o convenios intersindicales autorizados por el Gobierno.

Vásquez lamentó no poder proporcionar un comentario personal o de la institución, ya que, por ser la Cámara de Comercio una institución gremial, y por los estatutos, no era posible para él extenderse.

El gobierno actual provocó retrocesos

La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, ODHAG, estima que el gobierno de Óscar Berger provocó un retroceso en el trabajo del sindicalismo.

Luego de la firma de los Acuerdos de Paz, en esta administración se iniciaron órdenes de captura en contra de sindicalistas al tiempo que las autoridades desestiman el trabajo hecho por éstos.

En el tiempo del conflicto armado, los sindicalistas eran desaparecidos; ahora piden que los capturen, apunta Nery Rodenas de la ODHAG.

Según Rodenas, pese a que las autoridades han buscado la forma de desacreditar a los sindicatos, éstos asumieron una crítica férrea a la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio, así como la inconformidad a la política de favorecer la exploración minera.

Las federaciones han logrado más representatividad y presencia, luego de terminado el enfrentamiento interno que duró 36 años.

El Gobierno debe buscar solución a los problemas sociales. Los diálogos a que ha convocado debe dar resultados en el menor tiempo y no que sean discusiones dilatorias, dijo Rodenas.

La OIT

El comité de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) emitió informe favorable al Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud y pide al Gobierno de Guatemala el cumplimiento del pacto colectivo de condiciones de trabajo por parte del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, y el respeto a la libertad sindical.

La queja fue formulada por el Sindicato en 2005 y alega que el Ministerio “maliciosamente le da una interpretación equivocada a lo establecido en el pacto colectivo de condiciones de trabajo, especialmente lo regulado para el otorgamiento de licencias sindicales, disminuyendo este derecho en la práctica con el ánimo de coartar la libertad sindical”.

El Comité lamentó que, pese al tiempo transcurrido desde la presentación de la queja, el Gobierno no haya respondido hasta la fecha a los alegatos formulados por la organización querellante. Agrega que “el objeto de todo el procedimiento instaurado por la Organización Internacional del Trabajo para el examen de alegatos de violaciones de la libertad sindical es asegurar el respeto de esta libertad, tanto de jure como de facto”.

Ante las informaciones repasadas por la entidad, el Comité pide al Gobierno que garantice el cumplimiento del artículo 20 del pacto colectivo relativo a las licencias sindicales y señala a su atención que cuando se produzcan conflictos de interpretación de los pactos colectivos en el sector público la interpretación que prevalezca no debería ser hecha por la autoridad pública, que sería juez y parte, sino la realizada por una autoridad independiente de las partes.

Agrega que los acuerdos colectivos deben ser de cumplimiento obligatorio para las partes e insta al Gobierno a que sin demora tome todas las medidas necesarias para garantizar el respeto efectivo de la deducción de cuotas sindicales en beneficio del Sindicato, incluyendo el establecimiento de la infraestructura adecuada.

El Sindicato refuerza que Guatemala ha ratificado el Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación en 1948, así como el Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, en 1949.

Fuente: www.lahora.com.gt - 220806


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