Con ceremonias y rituales en unos 2.500 lugares sagrados que existen en Guatemala, sacerdotes y guías espirituales mayas dan hoy la bienvenida a su nuevo año y despiden al cargador o nawal WAQ'IB'IQ', que los gobernó desde el 23 de febrero de 2005.
El cargador Wuqub Kej, que inicia hoy será el año 5.122 del calendario del pueblo maya guatemalteco, el más golpeado por la pobreza y el conflicto armado que desangró este país entre 1960 y 1996.
Wuwub Kej, según fuentes de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala (ALMG) consultadas por ACAN-EFE, significa en idioma k'iche "7 Venado", mientras que WAQ'IB'IQ', "6 Viento".
En Guatemala existen un total de 22 etnias mayas, así como la garífuna y la xinca, según la ALMG.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la población indígena guatemalteca representa el 60 por ciento de los más de 12 millones de habitantes, aunque el censo oficial de 2002 la fija en el 41 por ciento.
La pobreza en Guatemala es del 52 por ciento, aunque en algunas regiones rurales indígenas llega hasta el 80 por ciento, por lo que los mayas son los más afectados, según reconocen las autoridades.
Los actos rituales por el inicio del Wuquj Kej se realizan en Abak Takakik (Retalhuleu), Zaculeu (Huehuetenango) Pacajá (Quetzaltenango), Tecpán (Chimaltenango) Kaminal Juyú (capital) y Tikal (Petén), que fueron las principales cunas de la milenaria civilización maya.
Con candelas blancas que significan la purificación del alma, negras para una buena cosecha, verdes que simbolizan la naturaleza, rosadas, que representan a la mujer y celestes al hombre, los sacerdotes y guías espirituales elevan sus oraciones por la paz y el cese de la violencia que desangra a este país centroamericano.
El Haab (que en k'iche' significa ciclo solar), también tiene 365 días, sólo que está dividido en 18 meses de 20 días cada uno, más cinco días denominados Wayeb.
Según el coordinador de la Oficina de Lugares Sagrados del Ministerio de Cultura, Eduardo Pacay, para este año maya se vaticinan dificultades económicas y habrá poca lluvia, lo que provocará escasez de cosechas en algunas regiones.
El guía espiritual de la Defensoría de la Mujer Indígena (DEMI), Roberto Jutzuy, explicó a periodistas que hoy es un día especial porque se recibe al nuevo año solar con actividades de reflexión para evaluar el pasado y proyectar el futuro.
Durante los últimos cinco días el pueblo maya guatemalteco hizo una etapa de reflexión y llegó a la conclusión de que el año que finaliza sirvió para aprender de los errores cometidos, según Carmen Peneleu, dirigente de la DEMI.
Los actos rituales tienen como finalidad fortalecer la identidad cultural y el ejercicio de la espiritualidad maya, agregó.
Dirigentes de la DEMI formularon un llamamiento a la población indígena a que se sumen a la conmemoración del nuevo año para complementar las energías y reflexionar sobre sus actuaciones hacia la naturaleza para evitar nuevos desastres como los ocurridos en 2005.
En el departamento noroccidental de Quiché, una de las regiones más golpeadas por la pasada guerra, diversas agrupaciones indígenas han festejado por cinco días con ritos y reflexiones la llegada del nuevo año.
En Quiché, según la Comisión de la Verdad, se perpetraron 344 matanzas de las 669 casos que quedaron registrados en el informe "Memorias del Silencio" dado a conocer en febrero de 1999.
Las actividades rituales han sido organizadas por la Comunidad Mayab' "Job' No'j" de San Lucas Sacatepéquez, la Comunidad Lingüística Maya K'iche' de la ALMG y la Conferencia Nacional de Ministros de la Espiritualidad Maya "Oxlajuj Ajpop".