La frontera entre Tabasco y Guatemala es un corredor ideal para el tráfico de drogas, conocido como la autopista de la cocaína, que se ha convertido en un motivo de enfrentamiento entre los cárteles de Sinaloa-Juárez y el del Golfo.
En los 120 kilómetros de frontera que hay entre Guatemala y los municipios de Tenosique y Balancán, prácticamente no hay obstáculos para el flujo de cargamentos de droga.
El alcalde de Tenosique, Antonio Solá Vela, alerta sobre el descuido que existe en la zona y reclama ayuda para que la frontera "no se tijuanice".
La Procuraduría General de la República (PGR) ha admitido que por su situación geográfica y por el aislamiento de la mayor parte de su zona fronteriza, la entidad es un punto importante para los traficantes de drogas, armas e indocumentados.
Informes de la PGR señalan que las bandas del crimen organizado tienen presencia en 13 de los 17 municipios del estado, donde han comprado tanto a autoridades como a policías para operar.
Actualmente se encuentran detenidos bajo arraigo los principales jefes de la Secretaría de Seguridad Pública local, que conformaban un grupo de protección a narcotraficantes conocido como La Hermandad.
El control del coca-freeway, como lo conoce la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), desató desde 2005 una guerra entre los cárteles de la droga.
La importancia que adquirió la ruta quedó manifiesta cuando el cártel del Golfo envió a uno de los más importantes miembros de su grupo de sicarios Los Zetas, Mateo Díaz López, alias Comandante Mateo, detenido el 15 de julio de 2006. Su misión era apoderarse del corredor para facilitar el envío de cargamentos de esa organización y cobrar el derecho de paso a quienes pretendieran utilizar la vía.
Su captura provocó uno de los mayores choques armados en la entidad, cuando la policía enfrentó a más de 20 sicarios de Los Zetas que intentaron rescatar a Díaz López.
El gobernador Andrés Granier Melo reconoce que el estado debe aceptar su realidad "en el sentido de que hay narcotraficantes que operan desde hace años, y su presencia no es producto de la casualidad. Son parte de un mecanismo con el cual poco a poco pretendían apoderarse del territorio". Sin embargo, asegura que su gobierno no será sometido.