Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 5 - 2008

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Crisis agobia a guatemaltecos
Por Byron Dardón - Guatemala, 10 de junio de 2008

Inflación Varios casos ejemplifican el diario vivir de personas que deben estirar sus salarios

Pasar de un salario de alrededor de Q4 mil a percibir ingresos de aproximadamente Q1 mil 800 ha sido una dura experiencia para Blanca Orantes, secretaria y ama de casa, que en los últimos 18 meses no ha podido encontrar empleo.

Sus únicos ingresos provienen de la renta de un inmueble y del pago de intereses de un ahorro.

Como resultado, Orantes pasó a vivir con su madre, de 80 años, para ayudarse en la compra de alimentos, pero mantener los estudios universitarios de su hija le ha significado sacrificios extraordinarios.

A lo anterior, se suma que cada mes debe comprar gran cantidad de medicinas, pues su madre consume píldoras para aliviar la presión alta y atacar problemas del corazón.

El caso de Orantes es una de las tantas historias que se escuchan a diario en el país, ante las constantes alzas de productos.

El fin de semana, el Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó que la inflación en mayo último alcanzó la cifra récord de 12.24 por ciento.

Los productos más afectados fueron los vegetales, entre éstos, el tomate, la cebolla, la papa y algunos granos básicos.

El alza del petróleo también fue otro factor determinante.

Menos poder de compra
Miguel Gutiérrez, economista de Central American Bussines Intellence (CABI), opina que el ejemplo de Orantes es una manifestación de la pérdida del poder adquisitivo.

Para Gutiérrez, el porcentaje de inflación alcanzado durante un año significa que hoy los guatemaltecos tienen un ritmo de pérdida de poder adquisitivo que no se veía en 15 años.

Según el INE, la pérdida del poder adquisitivo actual de Q 1 es de Q0.57.

“Con este indicador, Guatemala se pone entre los países latinoamericanos con inflaciones más altas, junto a Venezuela, Costa Rica, República Dominicana y Nicaragua. De continuar así, el país se perfila como el segundo país con mayor ritmo inflacionario, después de Venzuela”, explicó.

Más por comer
Otro caso de cómo la crisis afecta es el de Carlos Vásquez (55 años), voceador y distribuidor de periódicos, quien obtiene junto a su esposa ingresos de alrededor de Q3 mil 500.

“Lo que estoy ganando no compensa lo que se tiene que gastar en cosas de la canasta básica”, comentó.

Vásquez, que vive con su esposa, su hija y sus suegros, apenas sale al día con sus pagos mensuales, pues los alimentos, el pago de luz, la escuela y el transporte han aumentado.

“Ya no se puede comer carne o pollo, y cuando lo hacemos es de vez en cuando, pues está muy caro, por eso estamos comiendo puros frijolitos”, expresó.

El más reciente informe del INE también destaca que el constante aumento de la inflación ha causado que el costo de la canasta básica de alimentos pasara de Q1 mil 515.19, en mayo del 2007, a Q1 mil 819.61, en mayo último.

Por lo anterior, una familia promedio (cinco integrantes) debe contar con alrededor de Q300 más que en mayo del 2007, para adquirir similar cantidad de productos.

De igual manera, la canasta básica vital (que se refiere a gastos de educación, transporte y recreación) aumentó Q555.51, pasó de Q2 mi 764.95 a Q3 mil 320.46, en similar período.

Silverio de León (65 años), agricultor de Quiché y quien viaja periódicamente hacia la capital por motivo de negocios, comentó que el principal impacto en su bolsillo lo ha causado la gasolina, pues desde que subió el combustible gasta alrededor de Q700, por lo que en sus viajes prefiere emplear buses del servicio público.

Aunque sus ingresos son de entre Q4 mil y Q5 mil, de León ahora restringe más sus “gustos” y compra directamente en el mercado los alimentos.

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.