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Manejo del presupuesto militar, en secreto
Por Grupo de Política y Poderes de Prensa Libre - Guatemala, 10 de octubre de 2004

El presupuesto del Ministerio de la Defensa se ha gastado a manos llenas. En tiempos de paz y con la reducción de efectivos, la situación sigue siendo la misma.

En los años de la guerra era imposible fiscalizar los gastos militares, pero los indicios de una mega corrupción en el Ejército han llevado al Ministerio Público a intentar conocer la forma en que se han manejado miles de millones de quetzales sin ningún control.

Las autoridades castrenses se esconden detrás del artículo 30 de la Constitución, que señala que “todos los actos de la administración son públicos, salvo que se trate de asuntos militares o diplomáticos de seguridad nacional”.

Por ello, se ha considerado que el presupuesto del Ministerio de la Defensa y su ejecución son un asunto de seguridad nacional.

Sin embargo, los resultados de esta secretividad son nefastos. Se ignora cómo gastaron Q906 millones transferidos entre 2001 y 2003, se cree que hay corrupción en la compra por Q21 millones de repuestos para helicópteros y existe la denuncia de que Q190 millones de una transferencia simplemente “se perdieron”.

Otra denuncia que conoce el MP señala que Q18 millones en “reglones secretos” se movieron los primeros tres meses de este año en supuestas compras, pero lo que hayan adquirido las autoridades, nunca ingresó al Ejército.

Para la diputada por la Alianza Nueva Nación (ANN) Nineth Montenegro, en realidad, los libros contables de ese Ministerio se mantuvieron en secreto debido al temor que se le ha tenido al Ejército. “Ni contralores ni jueces se atrevían a exigirle cuentas a los militares”, dice la legisladora. Ahora, esa realidad empieza a cambiar.

Montenegro, una diputada que ha seguido tenazmente la pista a los presupuestos militares, agrega que aparte del candado constitucional, a lo interno del Ejército, la estructura de sus partidas se prestan “para innumerables anomalías”. Sólo el renglón de gastos personales está compuesto por una lista de 26 rubros que tienen que ver con el pago de salarios y primas extra que, en muchos casos, son discrecionales.

Esos bonos y aguinaldo discrecionales se incrementarán en más de Q74 millones el próximo año.

En total, entre salarios y gastos administrativos, el Ejército tiene destinados para este año Q658.1 millones, 72 por ciento de todo su presupuesto. En cambio, en 2005 estos mismos rubros consumirán el 86 por ciento, si el Congreso les aprueba la cantidad solicitada.

La factura

Los casos relacionados con actos de corrupción, que por ahora han salido a luz, involucran a varios militares y al ex presidente Alfonso Portillo Cabrera.

Por lo pronto, el Ministerio Público ha implicado a los ex ministros de la Defensa Juan de Dios Estrada Velásquez, Eduardo Arévalo Lacs, Álvaro Lionel Méndez Estrada y Robin Macloni Morán Muñoz.

La lista también incluye a los ex jefes de Finanzas del Ejército Enrique Ríos Sosa -hijo del general retirado Efraín Ríos Montt- y a Sergio Hugo Cárdenas Sagastume.

Modernización en papel

Recién el presidente Óscar Berger firmó un acuerdo para modernizar la institución armada. Sin embargo, este propósito no se refleja en el presupuesto previsto para 2005. El Ministerio de la Defensa apenas prevé Q1.5 millones -0.19 por ciento- para proyectos de inversión.

A cambio, aparecen otros renglones que, lejos de disminuir, se incrementan drásticamente. Por ejemplo, los gastos del “personal permanente” se incrementarán de Q247 millones a Q311 millones, no obstante que la tropa ha disminuido de 27 mil 214 a 15 mil 500 efectivos.

Pedro Trujillo, consultor del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (IEDS), cree que “el Ejército, como institución, no hace presupuestos con visión de largo plazo”. A su criterio, los objetivos de un nuevo ejército no corresponden con los programas de gasto presentados.

“Es un elefante que está en una jaula del zoológico”, ilustra, al referirse a la forma en que el Ministerio elabora sus números, sin la participación de la comisión de Defensa del Congreso.

Trujillo sostiene que por eso es que el presupuesto castrense se presta a anomalías, como las detectadas entre 2001 y 2003.

Hay otros rubros que pasan desapercibidos, pero no tienen explicación lógica. Por ejemplo, en concepto de “útiles de oficina” no se incluyó nada en los años 2000 y 2001, pero en el 2002 se incrementó a Q3 millones, al año siguiente se bajó a Q500 mil y para el 2005 se pide casi Q1 millón. ¿Por qué estas diferencias? Los analistas no tienen respuesta.

El coronel retirado Mario Mérida, coincide con Trujillo. Considera que en principio la cartera de Defensa debe reorientar el gasto hacia las nuevas funciones que el Ejército desempeña. “Deben desaparecer todas las primas”, enfatiza.

Esa variedad de partidas se presta a malos manejos, reconoce Mérida. A su criterio, las únicas dos prestaciones laborales que deben mantenerse en la institución armada son el bono por antigüedad y el pago por grado militar.

“El único secreto militar que debería considerarse es el que se refiere al dinero que se gasta en maniobra militar para defensa del Estado”, agrega.

Tanto Mérida como Trujillo, coinciden en que el presupuesto militar debe elaborarse de la mano de la comisión de Defensa del Congreso. El presidente de ésta, el diputado Benjamín Paniagua, está de acuerdo con la propuesta, aunque afirma que para el proyecto de 2005 hubo pláticas, pero no consensos.


Por lo pronto, la comisión de Finanzas del Legislativo no ha dictaminado a favor del Presupuesto, pero se anticipa que diputados de la Alianza Nueva Nación propondrán reformas, porque Montenegro pretende quitar para siempre el candado de la secretividad.

Eficiente para gastar

De todos los ministerios y dependencias del Estado, el de la Defensa es el más hábil para gastar. Para agosto de este año ya había utilizado el 85 por ciento de su presupuesto asignado para el año 2004, el cual asciende a Q880 millones.

Según registros del Ministerio de Finanzas, al 15 de agosto esta cartera había hecho pagos diversos por Q746.3 millones y sólo le quedan para terminar el año, Q133 millones.

Mientras que, en general, el Estado de Guatemala logra ejecutar en promedio, el 70 por ciento del presupuesto, Defensa ha logrado una eficiencia de entre 95 y 99 por ciento todos los años. En cambio, otros ministerios, como el de Comunicaciones es de los menos eficientes con 60 y 70 por ciento.

Paquete laboral

Además de las prestaciones laborales de ley, las fuerzas armadas reciben bonos o recompensas adicionales. Por ejemplo, la institución paga complementos por antigüedad, por responsabilidad (comandantes de zonas militares), servicios extraordinarios por jornales y bonos por calidad profesional, entre otros.

Por ejemplo, del 1 de enero al 31 de agosto del año pasado, el general Enrique Ríos Sosa, hijo del general retirado Efraín Ríos Montt, recibió Q216 mil 379 con 84, dinero que salió de algunas de estas partidas.

Ríos Sosa también recibió otra remuneración por Q40 mil, proveniente del rubro “personal permanente”, según informes de la Contraloría General de Cuentas de la Nación.

Tomado de Prensa Libre - www.prensalibre.com


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