Activistas no escapan a inseguridad
Por Leslie Pérez - Guatemala, 14 de marzo de 2006
Con la presentación de cifras de menores asesinados en el país, se conmemoró ayer, en el Congreso, el Día de la no violencia contra la niñez.
La Unidad de Protección de Defensores de Derechos Humanos ha contabilizado 30 ataques contra activistas en lo que va de este año. Amenazas, asesinatos e intimidaciones son parte de la lista negra de agresiones cometidas, en la mayoría de los casos, por grupos de “desconocidos”.
Entre los pocos agresores identificados se encuentran agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).
El director de la organización Oasis, Jorge Luis López, fue perseguido por un autopatrulla de la PNC el 22 de enero de este año. Esa entidad ha denunciado que muchas de las agresiones contra las y los trabajadores del sexo son cometidas por agentes.
El 31 de enero, hombres con uniforme del núcleo de reservas especiales de la PNC, armados con AK-47, dispararon contra Mario Coronado Solórzano, frente a su casa, porque lo confundieron con su hijo, Abner Alexander Solórzano, testigo del caso de asesinato de su hermano, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En la lista también se encuentra Garin Anabella Orellana, que fue asesinada en su casa, después de haber denunciado públicamente al alcalde de Zacapa, por corrupción.
Fredy Peccerelli, director de la Fundación de Antropología Forense, junto a dos miembros de su familia, fueron amenazados de muerte, por teléfono y por carta. La entidad que dirige tiene a su cargo exhumaciones de víctimas del conflicto armado. Fuente: www.prensalibre.com |