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Voces de dolor - Inhumaciones: Sobrevivientes narran cómo murieron sus familiares
Por Wéndel de Paz y Claudia Munaiz - 22 de Marzo 2004

Familiares de ocho víctimas de la represión militar en los años 80, ocurrida en Zacualpa, Quiché, manifestaron que por fin le dan cristiana sepultura a sus seres queridos. Foto Prensa Libre: Wendel de Paz.

La semana pasada fueron inhumadas en Zacualpa, Quiché, ocho víctimas del conflicto armado guatemalteco, asesinadas en la década de 1980. Hoy, una huérfana y una viuda testimonian lo ocurrido.

“Mi papá y mi mamá iban a ver con mi hermanito un terreno que teníamos. Antes de cruzar un río vieron a unos hombres escondidos en unos matorrales. Sin mediar palabra, le dispararon a mi papá hasta matarlo”, recuerda Petrona Calachij, del cantón de Chojolomquiej, quien perdió a sus padres Jacinto Calachij y Petrona Morente, durante la guerra interna que concluyó con la firma de la paz el 29 de diciembre de 1996.

“Mi mamá gritaba y, como no se calló, también la mataron. Mi hermanito se escondió y fue quien nos avisó. Al llegar nosotros, encontramos los cadáveres”, continuó. “Dejaron cinco huérfanos”, agregó.

Petrona habla el idioma k’iche’, por lo que un intérprete tradujo sus palabras y su dolor: “Enterramos a mis papás entre unos matorrales, por miedo a los soldados. Allí se quedaron, hasta hoy, que los estamos dando cristiana sepultura”, citó.

Relato conmovedor

Juana Calachij, del cantón Pacoc, sufrió la pérdida de su cónyuge, el agricultor Pedro de la Cruz. “Aún siento muchísimo dolor por lo que le hicieron a mi esposo. La tristeza y el sufrimiento que sentimos sus siete hijos y yo, es enorme”, comentó.

“Cuando llegaban los soldados a la comunidad nos escondíamos. Pero un día vinieron muchos militares y mataron mucha gente, a mi esposo entre ellos. Viuda y pobre, tuve que cuidar de mis hijos”, relató Juana. Cuando recuerda los hechos, se le quiebra la voz y las lágrimas se asoman en sus ojos, como a tantos otros dolientes.

Tomado de Presa Libre - www.prensalibre.com


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