Diversas organizaciones sociales de Guatemala saludaron la decisión del Congreso de la República de promulgar dos leyes que benefician a las mujeres y los ancianos, sectores marginados hoy en este país.
Después de más de seis horas de debates, el Parlamento rechazó el veto presidencial a la Ley de Planificación Familiar y la del Adulto Mayor y resolvió publicar ambas legislaciones en el diario oficial para su entrada en vigencia.
Andrea Barrios, del Centro de Acción Legal de Derechos Humanos, declaró a Prensa Latina, que este es un avance importante en la lucha por lograr que las mujeres puedan decidir sobre su vida y su familia.
La Ley de Planificación Familiar contribuye a promover una sexualidad sana, responsable e informada a toda la población y plantea que es el Estado el encargado de garantizar los métodos anticonceptivos, recordó Barrios.
Denunció que muchas féminas mueren cada año por no contar con métodos de planificación, mientras que la tasa de niños por familia es muy elevada, porque las parejas no pueden decidir cuándo pueden tener sus hijos.
La representante del Centro de Acción Legal de Derechos Humanos, reconoció que aún queda mucho para hacer realidad esta ley, en tanto la gobernante Gran Alianza Nacional anunció la decisión de impugnar el resultado y la Iglesia Católica va a oponer más resistencia.
En cuanto a la Ley del Adulto Mayor afirmó que el principal problema es que el gobierno ha declarado que no tiene recursos para pagar unos 60 dólares mensuales a los ancianos sin amparo filial.
No obstante, calificó como un logro el cambio de mentalidad en amplios sectores y el hecho de que muchos diputados se hayan expresado en favor de ambas leyes.
También destacó la importancia de que en esta lucha se unieran las mujeres y los adultos mayores, los dos sectores de la población más discriminados.
Durante varios días cientos de féminas y ancianos se concentraron frente a la sede del Congreso para exigir la promulgación de las dos leyes de beneficio social.