Líderes de agrupaciones campesinas de Guatemala acusaron hoy al gobierno del presidente Oscar Berger de imitar a sus predecesores en la falta de voluntad política para transformar la estructura agraria del país.
La conclusión emanó de un análisis promovido por la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), al presentar una propuesta de Reforma Agraria Integral (RAI) como parte del Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza, este 1 de julio.
Analistas locales y foráneos coincidieron en que dicha iniciativa es "pertinente, lúcida, bien elaborada e importante para el país, por lo que debería ser apoyada por las autoridades".
"Los gobiernos demostraron falta de voluntad, por lo que sin dudas la actual administración no tocará este tema, y esa decisión traerá más pobreza y concentración de la riqueza", dijo el experto costarricense Carlos Camacho, quien laboró aquí para la ONU.
Según Camacho, "las fuerzas oscuras, como la Cámara del Agro (que aglutina al sector privado), la cúpula empresarial y el ejército impedirán llevar a cabo las transformaciones necesarias, como ha sucedido y ocurre en Brasil".
Para el político y ex ministro durante la revolución guatemalteca de 1944 a 1954 Alfonso Bauer Paiz, los militares y otros grupos que prefirió no identificar son los responsables del atraso agrario en esta nación.
Bauer, también ex diputado al Congreso nacional, instó al gobierno de Berger a abordar el tema agrario sin dejar que se convierta en "otra promesa falsa" y propiciar que el Estado apoye las modificaciones necesarias.
El veterano luchador social alertó que ahora es mucho más necesaria la reforma agraria en el país, pues los terratenientes en el pasado no tenían el poder político y económico que tienen ahora.
"Esta es parte de la solución para muchos de los problemas de pobreza y marginación que enfrenta este país", subrayó.
La CNOC, integrada por nueve organizaciones campesinas, introdujo el debate sobre la situación en el campo como "una alternativa para el desarrollo social y rural de Guatemala", donde existe gran inequidad respecto a la tenencia de la tierra.
Gilberto Atz, dirigente agrario, afirmó que la concentración del 90 por ciento de la tierra cultivable en el país está en manos del cinco por ciento de personas. "Una realidad que no permite el desarrollo en el área rural", acotó.
Al recibir varios ejemplares de la RAI, el gerente de la vicepresidencia guatemalteca, Eduardo Aguirre dijo que el asunto está en la agenda del gobierno desde una visión integral.
Aunque valoró dicho proyecto de "positivo y polémico", destacó que merece ser tomado en cuenta en las discusiones de la mesa de desarrollo rural.
Recordó que el Banco Mundial reconoció hace poco que su política de combate a la pobreza en los últimos 20 años ha llevado al país a un endeudamiento, sin que el problema sea resuelto a cabalidad.
Aguirre admitió que el problema agrario no será resuelto durante el actual gobierno, que concluye en enero de 2008, pero se pretende sentar las bases para lograr la transformación.