Campesinos guatemaltecos ocupan hoy por tercer día consecutivo seis fincas estatales en el norte y el oriente del país en protesta contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Claudia Villagrán, subsecretaria de Asuntos Agrarios de la presidencia, afirmó que el próximo martes iniciarán negociaciones con el Comité de Unidad Campesina para resolver estos casos.
Dos de las fincas están bajo custodia del ejército, el cual presentó una demanda ante el Ministerio Público para lograr el desalojo por esa vía, informó el vocero Jorge Ortega.
Las tierras fueron ocupadas como parte de las protestas por la entrada en vigor este 1 de julio del TLC, el cual tendrá efectos negativos inmediatos para los pequeños y medianos productores del campo.
De acuerdo con un listado publicado en el Diario Oficial, cientos de productos agropecuarios estadounidenses pueden entrar ya a Guatemala sin pagar aranceles.
El precio de estos artículos será mucho más bajo que el de los nacionales, debido a que los granjeros del país del norte reciben subsidios gubernamentales para rebajar sus costos de producción y cuentan además con una tecnología superior.
"El TLC sumergirá en la pobreza extrema a millones de personas, especialmente en el campo", denunció Aparicio Pérez, líder de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas.
Uno de los problemas para los agricultores guatemaltecos será la falta de una Ley de Desarrollo Rural, la cual compensaría las pérdidas por el pacto comercial con Estados Unidos, que los pone a competir en igualdad de condiciones con una economía más poderosa.
Sin embargo el Congreso de la República postergó la discusión y aprobación de las denominadas Leyes Compensatorias y con ello dejó en el desamparo a varios sectores sociales.
Una encuesta publicada esta semana demostró que ocho de cada 10 empresas no conocen a fondo el TLC ni están capacitadas para enfrentar sus retos.