Mientras el presidente Oscar Berger
afirma haber obtenido ventajas para las mayorías con
el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos,
sectores antiglobalización calificaron hoy de nefasto
para el país dicho acuerdo.
Campesinos, sindicalistas, académicos y feministas
-declarados enemigos de una globalización excluyente
y marginadora- se concentraron frente al Palacio Legislativo,
en esta capital, para demandar a los diputados que se abstengan
de ratificar el pacto comercial entre Centroamérica
y Washington.
Enarbolando como lema "con el TLC perdemos todos",
frase que ironiza el slogan de campaña electoral del
hoy gobernante (Con Berger, ganamos todos), los llamados
globalifóbicos presagiaron un futuro de mayor pobreza
para los habitantes del istmo.
Los derechos laborales, ambientales, campesinos y femeninos
tendrán impactos negativos si se concreta el CAFTA
(siglas en inglés del TLC), firmado el pasado 28 de
mayo en la capital estadounidense, y que deberá entrar
en vigor en 2005, previa ratificación de los respectivos
Parlamentos.
Así se pronunció Jorge Mario Salazar, de la
Mesa Global, entidad que convocó a la manifestación
frente al hemiciclo legislativo, y agregó que la balanza
comercial será desfavorable para Guatemala, pues las
importaciones se elevarán en 500 por ciento.
Según Salazar, las inversiones en el país
dañarán la naturaleza y a las personas, mientras
que las garantías laborales, como la resolución
de controversias, serán trasladadas a organismos supranacionales,
en los cuales los trabajadores no tendrán capacidad
de decisión.
Para los activistas hay esperanzas de que el TLC no entre
en vigencia, ya que ahora "navega en aguas pantanosas" debido
a la fuerte oposición a ese acuerdo en Estados Unidos,
básicamente de parte de algunos legisladores y de
sectores religiosos.
A lo anterior se añade que los norteamericanos se
encuentran en un año electoral, lo cual hace desviar
la atención, además de que en Centroamérica
sectores sociales y varios diputados también objetan
el entendimiento comercial.
Por su parte, Myrna Ramírez, representante del sector
femenino ante la Mesa Global, afirmó que las mujeres
constituyen el 50 por ciento de la población guatemalteca,
y se verán afectadas con el CAFTA en varios renglones.
Ramírez pidió al Congreso hacer un análisis
completo de esa polémica iniciativa, tomando en cuenta
que las maquilas, si bien constituyen una fuente de inversión,
no generan ingresos al fisco y presentan más vulnerabilidad
para las trabajadoras, que en reiteradas ocasiones han denunciado
maltratos y abusos.
El TLC permitirá la apertura de más empleos,
pero en condiciones de explotación mayores a las existentes
ahora, subrayó Ramírez, quien también
se pronunció en contra de las concesiones mineras.
Para José Manuel Chacón, del Colectivo ecologista
Madre Selva, el acuerdo comercial atenta contra la biodiversidad
nacional, debido a que las leyes locales que protegen el
ambiente serán desplazadas por normas internacionales.
El presidente Berger vende, precipitada y desvergonzadamente,
el patrimonio nacional, por lo que se espera de los diputados
una posición digna y a favor del pueblo y no de las
transnacionales, remarcó Chacón.