La huelga iniciada hace casi un mes en el hospital Roosevelt, de la capital guatemalteca, se agudizó hoy cuando los médicos decidieron cerrar la consulta externa por falta de medicamentos, equipos e insumos.
"No vamos a reiniciar las labores hasta que las autoridades suministren los materiales necesarios para atender a los pacientes", declaró Eddi Morales, representantes de los galenos.
El paro, iniciado el pasado 9 de junio, abarca a los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios, los más importantes de Guatemala, y a otros ocho centros asistenciales del oriente y el sur del país.
Luis Lara, dirigente del sindicato del sector, declaró a Prensa Latina que el problema en el Roosevelt se agudizó en 1994, cuando se implantaron allí los patronatos, una especie de proyecto empresarial que -según dijo- pretende hacer dinero con los pobres.
A pesar de ser un hospital con financiamiento público, allí todo se cobra, desde los análisis de laboratorio, las radiografías, hasta las operaciones, denunció Lara.
Líderes del sindicato del sector intentarán reunirse esta semana con el ministro de Salud Marco Tulio Sosa para pedirles una aclaración pública de los 100 millones de quetzales (13 millones de dólares) anuales manejados por los patronatos, anunció Lara.
Asimismo, exigirán una solución a los problemas de la falta de insumos y medicamentos en los hospitales.
Médicos en huelga advirtieron, por su parte, que -de no tener respuestas a sus demandas- realizarán plantones en los centros asistenciales y frente al ministerio de Salud.
Según datos de la Comisión Económica de la ONU para América Latina (CEPAL), Guatemala es el país que menos recursos destina a la salud a nivel centroamericano.
De acuerdo con la CEPAL, la suma apenas alcanza el 0,9 por ciento, es decir, ni siquiera el uno por ciento del Producto Interno Bruto.