Guatemala tiene hoy los peores indicadores de malnutrición crónica infantil en la región y a nivel internacional sólo es superada por Yemen y Bangladesh, según un informe del relator de la ONU sobre derecho a la alimentación.
"Estos son datos alarmantes, porque significa que aquí no sólo se muere de un balazo, sino que lo más claro es que se muere de hambre", declaró a Prensa Latina el Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales.
Lo más espantoso -dijo- es que la malnutrición en Guatemala está dos veces por encima de cualquier país latinoamericano.
El informe de la ONU, enviado a la PDH, precisa que 50 por ciento de los menores de cinco años padecen raquitismo y de ellos 70 por ciento son indígenas.
Añade el documento que dos de cada tres guatemaltecos son demasiado pobres para alimentarse adecuadamente, mientras que una de cada tres familias no puede costearse la mitad de la canasta mínima de alimentos.
El documento, emitido por el relator de la ONU Jean Ziegler, señala, además, la presencia en el país de una enfermedad conocida como Kwashiorkor, originada por la desnutrición, y que provoca perturbaciones mentales.
Los afectados por el hambre son predominantemente indígenas del área rural y los casos más graves se dan en el noreste, aunque luego de la crisis del café el problema se extendió a otras regiones.
De acuerdo con la ONU, el problema está en la desigualdad en la distribución de los recursos en este país, donde el dos por ciento de la población concentra el 75 por ciento de la tierra y el cinco por ciento controla el 50 por ciento de la riqueza.
El relator instó a las autoridades a aplicar el marco jurídico para garantizar el derecho a la alimentación y a la posesión de la tierra, y advirtió que el derecho a la propiedad no puede prevalecer sobre el de la vida y la alimentación.