Un total de 224 ataques contra defensores de los derechos humanos se registraron en Guatemala en 2005, según revela un informe dado a conocer hoy en esta capital.
La mayoría de las violaciones se cometieron contra operadores de justicia, encargados del esclarecimiento histórico, el movimiento campesino, indígenas y sindicalistas.
"La expansión del fenómeno hacia defensores de los derechos económicos, sociales y culturales implica un grave retroceso para Guatemala", señala el informe.
De acuerdo con el documento, esta tendencia expresa la represión contra los opositores al modelo económico neoliberal y las medidas antipopulares, como las políticas agrarias, la explotación minera y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
En declaraciones a Prensa Latina, el Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, calificó el informe como objetivo y fiel reflejo de la grave situación por la cual atraviesan las personas que han dedicado su vida a servir a los demás.
Mientras, Birgit Gestenberg, representante de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, afirmó que el incremento sostenido de las violaciones muestra la debilidad de las instituciones para hacer frente a este fenómeno.