El Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) reconoció hoy avances en ciertos indicadores de Guatemala, pero advirtió que son mayores los desafíos para mejorar el nivel de vida de la población.
"A Guatemala todavía le faltan autopistas para que transite al desarrollo", expresó el representante residente del PNUD aquí, Juan Pablo Corlazzoli, al exhortar a que se dejen atrás "los resabios de la guerra interna" (1960-1996).
En declaraciones a periodistas en esta capital, Corlazzoli consideró que el problema del país ya no gira en torno al pasado conflicto armado, y que los gobiernos de Guatemala tienen múltiples retos en materia de desarrollo socioeconómico.
"El mayor desafío es reducir los altos porcentajes de pobreza, desigualdad y la necesidad de modelos económicos y sociales de desarrollo con equidad, sin obviar la urgencia de fortalecer el sistema de partidos políticos y el Estado en general", subrayó.
No obstante ciertos avances alcanzados en 20 años, que "marcan la pauta para nuevos cambios", el funcionario enfatizó en la necesidad de que el Estado fortalezca su capacidad de recaudación fiscal para elevar la carga tributaria.
Actualmente la recaudación tributaria en esta nación es inferior a un 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), muy por debajo de lo que se fijó en los acuerdos de paz de 1996, y una de las más reducidas en todo el mundo.
Elevar ese indicador, insistió Corlazzoli, es indispensable "si se quieren lograr la Metas del Milenio" propuestas por la ONU en el marco de una agenda de desarrollo.
Por otro lado, indicó que en términos coyunturales uno de los principales problemas que vive hoy la sociedad guatemalteca es el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, rechazado por amplias mayorías.
A lo anterior se añaden el tema de la explotación minera a cielo abierto por empresas transnacionales y los desalojos violentos de campesinos, asuntos que también exacerban la conflictividad social y, sobre todo, en el área rural.
Corlazzoli, quien en junio próximo dejará su cargo después de 15 años de servicio al Sistema de las Naciones Unidas, opinó que el país tiene todas las condiciones políticas para conseguir una prosperidad mayor y más dinámica.
"Lo que hay que ver ahora es la concreción de políticas públicas, la dotación de recursos al Estado y de capacidades", remarcó.