Organizaciones campesinas, indígenas, magisteriales y sociales convocaron hoy a un levantamiento nacional en Guatemala, ante la falta de respuesta del gobierno a un pliego de peticiones socioeconómicas.
"Hemos planteado nueve demandas al gobierno y no ha dado ni una sola respuesta. Este ha sido un diálogo de sordos", declaró en conferencia de prensa Julio Solano, de la Asamblea Nacional del Magisterio.
Añadió que los maestros tomaron la decisión de unirse a la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), a la Unidad de Acción Sindical y Popular y a otras organizaciones en el levantamiento nacional, que se efectuará después de Semana Santa.
Pedro Esquina, dirigente de CONIC, calificó de burla al movimiento maya popular el informe enviado por las autoridades, donde no se da solución a ninguno de los temas planteados.
Las demandas fueron presentadas la semana pasada durante una gran marcha de decenas de miles de personas que recorrió las principales arterias capitalinas.
Los manifestantes exigían la solución de conflictos agrarios, el cese de las concesiones mineras a compañías extranjeras, reforma educativa, más ayuda para los afectados por la tormenta Stan y el rechazo al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
En la marcha participaron cientos de familias de la finca Nueva Linda, expulsados violentamente desde hace casi dos años, con saldo de nueve campesinos muertos.
"Aunque las autoridades afirman que durante su mandato se han resuelto 22 conflictos agrarios, eso no es cierto", afirmó el dirigente de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina.
Ante esta posición -añadió- no nos queda otro camino que el del levantamiento popular de los pueblos indígenas, tal y como ha ocurrido en Bolivia y Ecuador.
El levantamiento nacional incluirá desde ocupación de fincas ociosas, hasta asambleas comunitarias, bloqueos de carreteras, paros y movilizaciones a nivel nacional, anunciaron sus organizadores.