El asesinato del periodista de Radio Sonora Mario Rolando López, además de provocar hoy consternación y repudio en la sociedad, puso de manifiesto los peligros para el ejercicio de la profesión en Guatemala.
"La situación es muy delicada, estamos en un fuego cruzado y no sabemos de donde vienen las balas que acaban con la vida de nuestros colegas", declaró a Prensa Latina la directora del Observatorio de los Periodistas, Ileana Alamilla.
López trabajaba desde hace 14 años en la emisora nacional más importante del país y era productor del programa de crítica política "Casos y Cosas de la vida nacional", recordó Alamilla.
La también dirigente de la Asociación de Periodistas de Guatemala descartó que fuera el robo el móvil del ataque, ya que el profesional fue ultimado a pocos metros de su vivienda, tenía todas sus pertenencias y su vehículo quedó en el lugar.
Alamilla denunció los peligros que acechan a la prensa por la inmensa influencia de los poderes paralelos, entre los que se encuentran el narcotráfico, el crimen organizado e, incluso, algunos políticos que intentan condicionar la labor informativa.
"Desde el año pasado alertamos sobre el escenario tan difícil que se veía venir al registrarse 89 agresiones contra la prensa, comparadas con 34 en 2005", dijo.
El presidente de la Asociación de Periodistas de Guatemala, Fernando Quiñónez, condenó este nuevo crimen y demandó de las autoridades una exhaustiva investigación para dar con los culpables y llevarlos ante la justicia.
Mientras, el presidente en funciones de la Corte Suprema de Justicia, Luis Fernández Molina, expresó sus condolencias a la familia de la víctima, al tiempo que repudió un hecho que enluta al periodismo guatemalteco.