Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Reclaman compromisos efectivos para vivir en paz
Por FG/UCL.- Guatemala, 5 de agosto de 2005

Los cambios que sectores populares reclaman para Guatemala recibieron un espaldarazo con la flamante Ley Marco de los Acuerdos de Paz, no obstante a que en ciertos ámbitos persisten reservas sobre la efectividad de esa iniciativa.

La aprobación por el Congreso guatemalteco de dicha normativa reabrió aquí el debate sobre los compromisos oficiales postergados desde 1996, cuando la entonces guerrilla y el gobierno suscribieron el armisticio que puso fin a 36 años de beligerancia.

Para la diputada de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) Alba Estela Maldonado, lo ideal es que la ley de marras "se convierta en un instrumento efectivo y eficaz para garantizar el cumplimiento de los compromisos de Estado acordados".

Maldonado, conocida en la guerrilla como "Comandante Lola", afirmó que la institucionalización del pacto es un mecanismo adecuado para cumplir con la agenda pacificadora pendiente.

Sin embargo, subrayó la necesidad de que el cuerpo legal sancionado este miércoles "se respete y aplique verdaderamente".

Con la decisión de los diputados guatemaltecos se viabilizó la creación del denominado Consejo Nacional de los Acuerdos de Paz (CNAP), ente representativo de los actores vinculados con el tema, léase gobierno, ex guerrilleros, activistas sociales y otros.

La nueva instancia se encargará de formular, orientar e incidir en políticas públicas, programas y proyectos que contribuyan al cumplimiento del armisticio, asumido a partir de ahora y de modo oficial como compromiso de Estado.

Los Acuerdos para una Paz Firme y Duradera, tal como fueron firmados el 29 de diciembre de 1996, incluyen 11 compromisos para transformar de manera integral una sociedad golpeada por flagelos como pobreza, racismo e irrespeto a los derechos humanos.

Derechos humanos y justicia, identidad y derechos de los pueblos indígenas, desmilitarización y fortalecimiento del poder civil, aspectos socieconómicos y agrarios, y cuestiones de género, destacan entre los temas medulares del acuerdo global.

La bancada de la URNG (ex guerrilla) felicitó al Organismo Legislativo por la aprobación del decreto y subrayó que la decisión de la mayoría de los diputados "se dio oportunamente, porque el país se encuentra en una encrucijada".

"La situación social se deteriora cada vez más y el gobierno, lejos de resolverla, celebra la aprobación de un Tratado de Libre Comercio (TLC con Estados Unidos) que la agravará, señaló un comunicado de ese partido.

Analistas consultados por Prensa Latina coinciden en que la agenda de la paz -asumida como bandera de todos los candidatos presidenciales en sucesivas campañas electorales- ha estado relegada e inclusive registró retrocesos en su cumplimiento.

Para la URNG, partido que en varias legislaturas buscó la aprobación de leyes vinculadas con el proceso de paz, el éxito de lo sancionado el miércoles dependerá de la voluntad política del gobierno y los grupos de poder para viabilizarlo.

El reto, coinciden los diputados de izquierda, es viabilizar el esfuerzo del Estado e implementar con realismo la ejecución gradual de los contenidos de los Acuerdos de Paz, con los que se elevaría la calidad de vida de millones de guatemaltecos.

De modo coincidente con la ex insurgencia, otros sectores populares consideran que la Ley Marco se aprobó de forma tardía y carece de instrumentos y políticas públicas que refuercen el cumplimiento de los compromisos asumidos en 1996.

Miguel Angel Sandoval, de la Mesa Global, dijo que esa normativa "surge muy tarde" (.) y pareciera una medida cosmética por parte del Congreso, en medio de una dinámica determinada con la firma del TLC, que es contrario a lo establecido en los compromisos de paz".

Por su parte, Alberto Ramírez, de la Central General de Trabajadores de Guatemala, manifestó dudas sobre la creación de esta nueva ley y aseguró que la misma no fue consensuada con los sectores civiles del país.

Otra de las funciones del CNAP será opinar sobre proyectos de ley que el ejecutivo elabore, y mantener comunicación y relación de trabajo permanente con los Organismos Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Esos son -a juicio de observadores- los mayores desafíos.

Fuente: www.prensalatina.com.mx


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.