La violencia se ha convertido hoy en una epidemia en Guatemala, donde en los últimos cinco años se registró un aumento de 60,4 por ciento en el número de asesinatos, afirmó el Procurador de los Derechos Humanos Sergio Morales.
Si en 2001 fueron asesinadas tres mil personas, en 2005 la cifra se elevó a cinco mil 600, precisó Morales en declaraciones a Prensa Latina.
Aquí no sólo se incrementó el número de muertes, sino también el grado de violencia y ensañamiento ejercidos contra los cuerpos de las víctimas, muchas veces torturados y mutilados.
De acuerdo con estudios de la Organización Mundial de la Salud, Guatemala tiene una tasa de homicidios de 40 por cada 100 mil habitantes. "Esto es ya una epidemia porque los límites establecidos son de 10 por 100 mil", explicó el Procurador.
Interrogado sobre las causas de este fenómeno, afirmó que son múltiples y es muy difícil determinar cual es la fundamental. Lo que sí está claro -dijo- es que hay un crecimiento permanente que rompe los ciclos observados antes, cuando aumentada en la etapa electoral.
Sólo este fin de semana fueron asesinadas en el país 20 personas, entre ellas 18 hombres y dos mujeres.
En la barriada de Villa Nueva, de las afueras de esta ciudad, una mujer que llevaba a su hijo en brazos murió a causa de varios disparos, mientras que el menor resultó ileso.
En un campo de fútbol capitalino fue hallado el cadáver de una joven con señales de estrangulamiento.
Los crímenes contra mujeres aumentaron de manera alarmante también durante los últimos cinco años, con un total de más de dos mil 230 víctimas mortales, de ellas 106 en lo que va de 2006.
"Realmente son malas noticias", dijo el Procurador de los Derechos Humanos y añadió que esa entidad presentó una propuesta al gobierno para combatir la violencia y están esperando respuesta.