Organizaciones de la sociedad civil guatemalteca expresaron su preocupación por la llamada Iniciativa Mérida, una estrategia impulsada por Estados Unidos para tener mayor presencia militar en el área mesoamericana.
“Washington pretende controlar el espacio aéreo, marítimo y terrestre y desplegar tropas en la región bajo el pretexto de combatir el narcotráfico”, declaró a Prensa Latina el dirigente de la agrupación Hijos por la Identidad y la Justicia, Raúl Nájera.
Para el Frente Nacional de Lucha, que reúne a unas 30 asociaciones, el proyecto de la Casa Blanca es una versión del Plan Colombia que busca más intervención en Centroamérica.
Las organizaciones sociales rechazaron la reciente visita a Guatemala del subsecretario norteamericano de Estado, John Negroponte, quien en la década de 1980 dirigió a grupos contrarrevolucionarios nicaragüenses.
Negroponte realizó una gira del 3 al 6 de junio por varios países del área para acelerar la aplicación de la iniciativa de Mérida, que prevé dedicar inicialmente unos 500 millones de dólares para supuestamente combatir el tráfico de drogas y la delincuencia.
“Es bien conocido que ese plan no es más que una punta de lanza de remilitarización de la región”, dijo Nájera y consideró que esta es una reacción de Washington ante la llegada al poder de gobiernos progresistas en América Latina.
La organización Hijos, integrada por descendientes de detenidos desaparecidos durante la guerra en este país, rechazó también la creciente presencia de efectivos del ejército guatemalteco en asuntos que no son de su competencia.
Mencionó como ejemplos la participación de militares en patrullajes conjuntos con la policía y en los desalojos violentos de campesinos, lo cual contraviene los acuerdos para una paz firme y duradera firmados en 1996.