La Premio Nobel de la Paz (1992) Rigoberta Menchú abogó hoy aquí por un cambio radical en el tejido social del planeta, vital para las necesarias transformaciones en los modelos económicos.
Al intervenir ante más de mil 500 delgados de 43 países que asisten a un foro internacional de economistas, la representante indígena exhortó a aquellas personas que no han vendido sus ideas y aún tienen la capacidad de pensar libremente, a caminar juntos para alcanzar ese objetivo.
No se trata de trasladar un modelo a otro, sino de aceptar la diversidad cultural de nuestros pueblos, dijo.
Menchú señaló que hoy en América Latina y el Caribe se puede apreciar un renacer de la multiculturalidad y la diversidad de pensamiento, pero que no es tomada en cuenta por los Tratados de Libre Comercio.
En ese sentido, apuntó que el comercio imperante es libre para unos y cerrados para las inmensas mayorías.
De qué gobernabilidad estamos hablando, cuestionó, cuando la mayor parte de las personas están pensando en sobrevivir.
"Qué hermoso sería que ahora estuviéramos arribando a un modelo de desarrollo sostenible, digno y decente", agregó.
Menchú denunció que no es posible para la gente seguir pensando y soñando con lo que tiene.
Es triste imaginar, subrayó, que este siglo lo iniciamos con grandes avances tecnológicos, pero que no están en manos de la mayoría.
La pacifista argumentó que en sus giras por el mundo ha observado graves depresiones económicas y sociales
Respecto a los pueblos indígenas destacó que ahora se les está dando la razón, cuando hace 20 años advertían que no se consideraba la diversidad de las comunidades.
Asimismo, exhortó a los jóvenes a que se nutran de nuevas reflexiones para que encuentren caminos más positivos.
También reflexionó acerca de los problemas de su país, Guatemala, y puntualizó que hoy muchos miran hacia delante y son optimistas en sus expectativas por un mundo mejor posible.
Finalmente Menchú manifestó que las civilizaciones milenarias tienen un mensaje que dar, pero falta ser escuchados por los líderes mundiales.
Los animo, dijo, a que sigan inventando la esperanza de los pueblos.
A las sesiones de este foro, en el capitalino Palacio de Convenciones, también asistieron representantes de una decena de organismos mundiales y regionales, así como de 21 colegios dedicados a las ciencias económicas.
Entre los temas más importantes debatidos en la jornada de clausura, figuran los efectos del neoliberalismo en la ecología y la alimentación, y su impacto negativo para la sociedad.
Los aspectos energéticos, el papel de las innovaciones tecnológicas, y las finanzas, sobresalieron entre los asuntos más discutidos.