La Plataforma Agraria, que agrupa a una veintena de organizaciones campesinas, pidió hoy al gobierno de Guatemala atender con suma urgencia la problemática en las áreas rurales.
“Desde el paso de la tormenta Stan en octubre de 2005 no ha habido una reactivación de las economías campesinas”, declaró a Prensa Latina el vocero de la entidad, Abisaías Gómez.
Según Gómez, los problemas más graves del campo son la conflictividad, la falta de tierras para cultivar, el hambre, la desnutrición y los cambios climáticos.
Datos de la Secretaría de Asuntos Agrarios de la Presidencia señalan que hay mil 554 conflictos pendientes de resolver, algunos de los cuales datan de hace 100 años y tienen una alta potencialidad de violencia.
Entre ellos figuran litigios por linderos, ocupaciones de terrenos municipales, de fincas nacionales o del estado, falta de certeza jurídica, expropiaciones, desalojos violentos y protestas por concesiones a transnacionales mineras.
Aunque las autoridades convocaron a un diálogo nacional para abordar los principales problemas del país, hasta ahora no se concretó una agenda común sobre este tema, señaló la Plataforma.
El nuevo gobierno guatemalteco, que asumió el poder el 14 de enero, anunció para el próximo 21 de abril la instalación de una mesa con distintos sectores para abordar el desarrollo rural.
La conflictividad agraria en Guatemala es un problema estructural y tiene su origen en la desigual distribución de la tierra y las riquezas.
En este país de 13 millones de habitantes el 62,5 por ciento de las áreas cultivables están en manos de dos por ciento de terratenientes.