Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Situación alimentaria es una bomba de tiempo
Por RGC/UCL.- Sibinal, Guatemala, 11 de noviembre de 2005

El portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para Norteamérica, Trebor Rowe, advirtió hoy aquí que, de no recibirse ayuda exterior, la situación alimentaria de los damnificados por la tormenta Stan es una "bomba de tiempo".

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, el canadiense Rowe reiteró el llamado del PMA a la comunidad internacional para que acelere y multiplique su aporte financiero y humanitario para las 285 mil personas en estado de inseguridad alimentaria.

Luego de tres días de visitar zonas afectadas por la tormenta tropical Stan, que azotó este país a comienzos de octubre pasado, el representante de la dependencia de la ONU constató que "la gente necesita ayuda" y el panorama es "preocupante".

Un equipo del PMA recorrió regiones del departamento de San Marcos, uno de los más azotados por el meteoro, y en este municipio -situado unos 290 kilómetros al oeste de la capital- verificó que varias comunidades aún siguen aisladas debido a deslaves.

"Habrá escasez de alimentos por la temporada de navidad, y será una navidad truncada para muchos. Sin los recursos necesarios, la situación es una bomba de tiempo", remarcó el funcionario, al apuntar que se acentuarán los índices de desnutrición.

Según cifras del PMA citadas por Rowe, la desnutrición crónica en Guatemala alcanza al 9,3 por ciento de toda la población, mientras en la infantil residente en zonas rurales llega al 49 por ciento e incluso hasta un 80 en los niños de origen indígena.

Por lo mismo, el PMA reiteró su llamado a "los gobiernos que aún no responden" y alertó de que podría generarse una crisis severa de hambruna en los próximos meses, tomando en cuenta que la gente perdió cosechas de maíz, frijol, papa, hortalizas, trigo y café.

Además de los cultivos, los deslaves de piedra y lodo dañaron los terrenos, por lo que muchos aldeanos, sobre todo en zonas paupérrimas e intrincadas, tendrán que ser reasentados o volcarse a rehabilitar los espacios para futuras cosechas.

Reconoció, sin embargo, que se trata de una época difícil, pues "es el fin del ciclo presupuestal para los gobiernos y este año se han destinado fondos para el tsunami en Asia, crisis alimentarias en Africa, en particular en Níger, y el terremoto en Pakistán".

No obstante, Rowe consideró que hay de 10 a 15 países "donantes grandes", pero existen hasta 50 naciones con capacidad de suministrar dinero o especies, incluidas las de Latinoamérica "con buenas economías, que tienen el deber de ayudar a sus vecinos".

Al respecto, mencionó a Brasil, Argentina, Chile, México y otros, así como a acaudalados empresarios guatemaltecos que -a su criterio- aportando una ínfima parte de su fortuna, ayudarían a recaudar los 14,1 millones de dólares prometidos por el PMA.

Con ese monto, del cual se ha recaudado 4,4 millones de dólares, se prevé poner en marcha proyectos para suplir de nutrientes a 285 mil personas en situación de riesgo, "las que podrían morir por inanición a partir de marzo, si no llega la ayuda", alertó Rowe.

Según cifras oficiales, la tormenta Stan causó en Guatemala 670 muertos, 844 desaparecidos y 3,5 millones de damnificados, cifras que fueron significativas en departamentos como San Marcos y Sololá, particularmente en personas adultas, indígenas y niños.

Un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) refiere que el país sufrió daños y pérdidas a causa del fenómeno natural valoradas en siete mil 472.7 millones de quetzales (casi unos mil millones de dólares).

Fuente: www.prensalatina.com.mx - 091105


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.