El representante especial del Secretario
General de la ONU en Guatemala, Tom Koenigs, defendió hoy
la instalación en el país de una Oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos, debido a "problemas
serios" en esa materia.
Koenigs, también jefe de la Misión de Verificación
del organismo mundial para Guatemala (MINUGUA), reconoció que
de 1994 a la fecha éste es "un país muy
distinto" con un balance "globalmente positivo",
pero persisten la discriminación, la inseguridad ciudadana
y la impunidad vincula con un débil sistema de justicia.
"Persisten todavía casos de amenazas y hostigamiento
a personas de diversos sectores (en particular activistas
sociales y humanitarios). Los avances son notorios, pero
la agenda pendiente es también considerable",
remarcó.
La MINUGUA, establecida aquí por mandato de la ONU
en 1994, será reemplazada a finales de este año
por una Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
(OACNUDH), en virtud de un convenio suscrito por el gobierno
local en diciembre de 2003.
El diplomático de nacionalidad alemana indicó que
uno de los propósitos es fortalecer las instituciones
del Estado de Derecho, partiendo por la Policía Nacional
Civil (PNC), la profesionalización de sus elementos,
así como el mejoramiento del Organismo Judicial y
del sistema carcelario.
Al respecto, agregó que se necesita también
perfeccionar el sistema penitenciario junto con un proceso
de reintegración a la sociedad de los reclusos, porque
los problemas de criminalidad y violencia -atribuidos a las
pandillas juveniles o maras- "no se pueden solucionar
sólo por la vía represiva".
El representante de Kofi Annan en Guatemala precisó que
la OACNUDH tendrá como misión esencial "asesorar
a las autoridades en la formulación y aplicación
de políticas, programas y medidas que promuevan y
protejan los derechos fundamentales de la población".
La nueva instancia, agregó Koenigs, enfocará sus
acciones en la cooperación con el Estado, la sociedad
civil, el sistema de la ONU en el país y con los organismos
internacionales para mejorar la situación prevaleciente
en esa materia.
Tras puntualizar que la OACNUDH cuenta con oficinas en seis
países de América Latina, remarcó que
Guatemala "es un caso único y tiene una situación
especial: 36 años de lucha (guerra civil), acompañamiento
de una misión de verificación por 10 años" y
otros problemas que calificó de particulares.
En opinión del diplomático, en esta nación
prevalece una "casi completa exclusión del 50
por ciento de la población (indígena) de la
vida política y una violencia espantosa", realidad
que aprovechó para instar a las autoridades a viabilizar
la instauración de una comisión investigadora
de grupos ilegales.
La Corte de Constitucionalidad guatemalteca invalidó la
creación de la Comisión de Investigación
de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad,
impulsada por la ONU, al considerar que tropieza con varios
aspectos de la Carta Magna.
Guatemala, subrayó Koenigs al alabar la mencionada
instancia, vive un momento decisivo en el que los avances
en el proceso de paz tienen que consolidarse a través
de instituciones sólidas y la implementación
de políticas del Estado en diversas materias, pero
especialmente en relación con los derechos humanos.