La Procuraduría de los Derechos
Humanos (PDH) de Guatemala exigió que autoridades
forenses revelen los informes sobre las causas de la muerte
de 10 personas durante un violento desalojo, se conoció hoy.
El reclamo lo realizó Alex Toro, auxiliar de la PDH
en el departamento de Retalhuleu, donde el pasado 31 de agosto
murieron tres policías y siete campesinos en un enfrentamiento
cuando los primeros ejecutaban una orden de expulsión
de labriegos de la finca Nueva Linda.
Según Toro, la institución abrió un
nuevo expediente en torno al caso, dirigido ahora contra
el médico forense de esa demarcación Mario
Ovando, a quien se le requirió el mismo día
de los incidentes datos que permitieran sustentar denuncias
de ejecuciones extrajudiciales atribuidas a los agentes policiales.
La PDH acusó a Ovando de vulnerar el derecho al libre
acceso a la información, pues incumplió el
plazo de cinco días que se le concedió para
brindar un reporte circunstanciado que incluyera copia de
los informes forenses a partir de las autopsias practicadas
a los cuerpos de los fallecidos.
Testimonios reproducidos por la prensa local citaron a campesinos
que aseguraron ver al menos uno de sus compañeros
fallecidos por un disparo en la cabeza, según indicios
por un tiro de gracia luego de ser golpeado de forma brutal.
Personal de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas
del Ministerio Público (MP) recibió el sábado
las denuncias de labriegos heridos durante el violento suceso
en Retalhuleu, quienes insistieron en que fueron atacados
por las fuerzas de seguridad con armas de fuego, lo cual
han negado las autoridades de gobierno.
De forma paralela, se conoció que la Policía
Nacional Civil (PNC) capturó el viernes en el departamento
de Quetzaltenango (suroeste) a Daniel Baíl López,
sindicado de ser uno de los líderes del movimiento
campesino que repelió el desalojo de Nueva Linda.
El arresto de Baíl ocurrió el mismo día
en que el juez de Primera Instancia Penal de la ciudad de
Quetzaltenango, Juan Luis Nufio, ordenó la liberación
de 29 campesinos detenidos el 31 de agosto, por "falta
de méritos" para encauzarlos.
Según Nufio, durante el proceso de instrucción
de cargos el MP no pudo comprobar los delitos imputados a
los campesinos, entre ellos los de asesinato, asesinato en
grado de tentativa, portación ilegal de armas, sedición
e instigación para delinquir.
Por su lado, la PDH y otras organizaciones de derechos humanos
aportaron evidencias de que los agentes de la PNC pudieron
haber incurrido en ejecución extrajudicial, desaparición
forzada, allanamiento sin orden de juez, detención
ilegal de menores y amenazas de muerte contra periodistas.