Organizaciones sociales y campesinas convocaron a una masiva marcha hoy por las principales calles de la capital de Guatemala en ocasión del Día Internacional de la Resistencia Indígena.
Durante la manifestación se recordará la tragedia que significó para millones de habitantes de nuestro continente el arribo de los colonizadores europeos, el 12 de octubre de 1492.
Entre los reclamos enarbolados con motivo de la efeméride figura el derecho de centenares de miles de campesinos a obtener la tierra en condiciones decorosas, con acceso a fuentes de financiamiento, tecnología y mercados.
Los pueblos indígenas guatemaltecos también reafirmarán su disposición de proteger los recursos naturales, amenazados por una irracional explotación por parte de empresas transnacionales que extraen la riqueza del país sin dejar nada a cambio.
El diputado indígena Víctor Manuel Sales Ortiz, presidente de la comisión parlamentaria de Paz y Desminado, recordó en un comunicado que varios municipios del noroccidente rechazaron la concesión de licencias a compañías mineras foráneas.
"Hemos hecho propuestas alternativas a la actividad extractiva desde nuestros territorios, que se deben fomentar bajo el respeto a nuestras culturas e impulsando un verdadero desarrollo económico y social en las comunidades", señaló Sales.
Destacó además que la resistencia de los pueblos originarios se mantiene firme a pesar de los sufrimientos causados por 514 años de opresión, agravados por la violenta represión ejecutada por el ejército durante el reciente conflicto armado interno.
Sales calificó de genocidio económico dirigido contra el sector indígena la aplicación de políticas neoliberales en Guatemala, las cuales profundizan la pobreza, la marginación y el racismo.
En la marcha de hoy participarán también los 200 delegados nacionales e internacionales a la Conferencia sobre Reforma Agraria, que durante dos días sesionó en esta capital para estudiar la situación de los pueblos indígenas y campesinos de la región.