El modelo económico aplicado en Guatemala desde 1980 fracasó en reducir la pobreza y generar crecimiento, indica un documento del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) que será presentado hoy aquí.
Durante ese período se restringió el papel del Estado en la regulación de los mercados y se redujo al máximo el aparato administrativo público, principios que son pilares de las políticas neoliberales.
Como consecuencia, el país centroamericano ha tenido en esas casi tres décadas niveles de crecimiento por debajo de la media mundial, con el 2,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano del PNUD.
Se registró, además, un incremento de la pobreza hasta el 51 por ciento de la población y se dejaron de satisfacer urgentes necesidades sociales, como educación, salud, vivienda y empleo, precisa el texto.
Señala el estudio que, de no ser por las remesas familiares enviadas por los guatemaltecos en el exterior, los niveles de deterioro económico serían mucho mayores y decenas de miles de familias engrosarían la pobreza extrema.
“La poca capacidad del mercado para generar empleos ha reforzado la informalidad, la búsqueda de ingresos no laborales o fuentes secundarias”, explica el documento.
En 1989 el sector empresarial daba trabajo a la mitad de la población en edad laboral, pero en 2006 esa cifra se redujo a menos de un tercio.
Un cambio en esta situación es posible, indica el PNUD, si se logra un mayor crecimiento y se establecen mecanismos para una distribución más justa e igualitaria de la riqueza.
El Informe de Desarrollo Humano será entregado hoy en esta capital al gobierno del presidente Álvaro Colom.