Con históricas similitudes en la composición social y la injusta distribución de la riqueza, Bolivia y Guatemala difieren hoy por el proceso de cambios iniciado en el país sudamericano, aseguró el líder campesino Dionisio Gutiérrez.
Gutiérrez, quien participó esta semana aquí en un foro sobre Reforma Agraria, recordó que ambas naciones son de mayoría indígena, sin embargo una minoría se ha apropiado de todos los recursos y entregado el país a las transnacionales.
Esto provocó -dijo- que en Bolivia exista una enorme diferencia entre ricos y pobres, la cual está tratando de resolverse por medio de las transformaciones impulsadas por el gobierno del presidente Evo Morales.
El dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia mencionó como la primera y más importante medida la nacionalización de los hidrocarburos, que ha significado un mejor ingreso de recursos económicos para el país.
Como otra disposición importante citó la reducción de los sueldos de los empleados estatales, empezando por los del propio presidente y los diputados y senadores, y la asignación de ese dinero para la educación y la salud.
El proceso, sin embargo, no ha estado exento de dificultades -dijo Gutiérrez a Prensa Latina- y denunció los permanentes complots de los empresarios y de la oligarquía para hacer fracasar el desempeño del gobierno.
Una conspiración semejante, organizada y financiada por Estados Unidos junto a sectores conservadores guatemaltecos, interrumpió la Revolución Democrática de la década de 1944 a 1954, recordaron participantes en el foro sobre reforma agraria.
Ante las lecciones de esta historia, aseguró Gutiérrez, los diferentes sectores sociales de Bolivia están unidos en la defensa de un gobierno que ha dignificado al pueblo indígena y devuelto la esperanza a los pobres en el país andino.