El curso escolar comenzó hoy en Guatemala entre el optimismo gubernamental y los conflictos y carencias que desde el primer día se hicieron sentir en el sector.
La falta de útiles escolares, pupitres e instalaciones adecuadas, la superpoblación de las aulas y el insuficiente número de maestros, son algunas deficiencias del sistema educativo guatemalteco.
Joviel Acevedo, dirigente de la Asamblea Nacional Magisterial, dijo que el problema de los libros de texto y la escasez de escuelas son cuestiones que el ministerio del ramo debe resolver inmediatamente.
En este primer día de clases más de la mitad de los alumnos de las escuelas estatales no recibieron los textos de matemáticas y lenguaje.
La impresión y distribución de dos y medio millones de libros se suspendió desde octubre pasado y hasta el momento no se ha realizado una nueva licitación, por lo que nadie sabe cuando serán entregados.
A estas dificultades se suman el rechazo de los docentes al proyecto de reestructuración del sistema de enseñanza estatal, propuesto por la titular de Educación, María del Carmen Aceña.
El viernes último decenas de miles de maestros de todo el país marcharon en esta capital en rechazo a la reforma y dieron al gobierno un plazo de 15 días para responder a sus demandas.
Según Luz Emilia Ulario, de la Coordinadora Nacional de Consejos de Educación, el proyecto del gobierno no ha sido debidamente discutido y promueve la privatización de la enseñanza pública.
En total comenzaron a funcionar unas 15 mil escuelas, ubicadas en su mayoría en la capital y las cabeceras departamentales y de algunos municipios importantes, mientras que en las aldeas y lugares remotos son más bien escasas.
El gobierno prometió incrementar este año el gasto en educación pública y se planteó como metas del curso disminuir la repitencia y aumentar la retención escolar, así como una mejora integral en el sistema.
Algunos estudios señalan que el 35 por ciento de los alumnos pierden el primer grado de primaria y deben repetirlo, pero según la ministra Aceña, este dato descendió al 25 por ciento en el curso anterior.
Otro problema en el sector es que el número de maestros indígenas es muy pequeño, en un país donde la mayor parte de la población pertenece a alguno de los 23 pueblos originarios y habla sus idiomas maternos.
Según datos oficiales unos tres millones y medio de estudiantes iniciaron el ciclo hoy en todo el país.