Más de mil soldados norteamericanos arribarán desde fines de este mes a Guatemala para participar en el ejercicio "Nuevos Horizontes", según se informó hoy en conferencia de prensa.
Las maniobras tendrán lugar del 1 de febrero al 30 de agosto en el departamento de San Marcos, fronterizo con México, y en ellas estarán involucrados efectivos de las Fuerzas Armadas y del Ejército Sur de Estados Unidos.
Pese al amplio despliegue de tropas en una zona de alta conflictividad, el comandante del Ejército Sur Ken Keen dijo que el único objetivo es construir dos escuelas con letrinas, dos clínicas y tres pozos de agua en áreas afectadas por la tormenta Stan.
Interrogado por la prensa sobre si se contempla alguna acción contra el narcotráfico, u otro tipo de operaciones durante los siete meses de presencia militar, el general estadounidense negó esa posibilidad.
Por su parte, la diputada Alba Estela Maldonado, de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, rechazó la entrada de los militares norteamericanos y la calificó como una injerencia.
Aunque la mayoría del Congreso aprobó los ejercicios, la también conocida como Comandante Lola dijo que dentro del Parlamento hubo voces y votos contrarios, entre ellos de los diputados que integran el Movimiento Amplio de Izquierda (MAIZ).
Las maniobras se desarrollarán en dos fases. La primera se iniciará a fines de enero con la llegada de la logística al Puerto de San José, en la cual estarán involucrados más de mil militares norteamericanos.
La segunda comienza en marzo y prevé el despliegue de entre 300 y 400 soldados cada mes en el departamento de San Marcos.
Esta operación tendrá un costo de 14 millones de dólares.