Organizaciones campesinas y populares de Guatemala aceleran hoy los preparativos de las movilizaciones y protestas previstas para iniciarse el próximo jueves, a las cuales se sumarán los docentes de todo el país.
Juan Tiney, dirigente de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), afirmó a Prensa Latina que numerosos sectores sociales, cansados de esperar inútilmente respuestas a sus demandas, decidieron apoyar la convocatoria.
De hecho el diálogo entre el gobierno y las agrupaciones sociales está roto y un mensaje del presidente Oscar Berger, transmitido a la nación el domingo fue interpretado más como una amenaza que como un llamado a la concertación.
Según Tiney, lo único que podría detener lo que ellos definen como un levantamiento nacional sería recibir propuestas concretas, con plazos definidos y presupuesto para la solución de las demandas planteadas en la marcha del 30 de marzo.
En esa ocasión, los tres poderes del Estado recibieron un pliego con nueve reivindicaciones fundamentales, entre las cuales destaca la solución de conflictos de tierra, la condonación de la deuda agraria y el fin de las concesiones mineras a extranjeros.
El ejecutivo envió un documento que no satisfizo a los demandantes, y aún se espera una respuesta del Congreso de la República y de la Corte Suprema de Justicia, precisó Tiney.
Mientras tanto, el magisterio decidió declararse en asamblea el jueves y el viernes para apoyar las protestas de organizaciones campesinas y tomar una decisión respecto al diálogo con las autoridades de Educación, el cual, por ahora, ha fracasado.
Joviel Acevedo, de la Asamblea Nacional Magisterial, informó que existe ya una alianza entre los docentes y la CONIC para la defensa de los intereses populares.
Por su parte, funcionarios indígenas que laboran en unas 26 instituciones del Estado pidieron audiencia al presidente Berger para presentar propuestas en busca de la desactivación de la crisis social que se avecina.
La iniciativa responde a un llamado hecho por CONIC a representantes indígenas en el gobierno para que renuncien a sus cargos y se sumen a la protesta nacional.
La Cámara del Agro, que agrupa al sector terrateniente, acusó al movimiento campesino de actuar bajo influencias de partidos políticos, lo cual fue categóricamente desmentido por Tiney.
"Lo que deben entender no sólo la Cámara del Agro, sino todos los sectores involucrados, es que hay un grito real de desesperación del pueblo campesino por todo lo que pasa", declaró el dirigente de la CONIC.