Como una clara injerencia en los asuntos internos calificó hoy aquí el Colectivo de Organizaciones Sociales (COS) las presiones de Estados Unidos al Congreso de Guatemala para la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC).
En un hecho sin precedentes, el embajador norteamericano James Derham entró a las instalaciones del legislativo cuando la directiva intentaba lograr consenso con las diferentes bancadas sobre las leyes complementarias al TLC.
"Obviamente, la presencia de Derham en el Parlamento es una clara injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos y una afrenta a nuestra soberanía", declaró a Prensa Latina Carlos Barreda, dirigente del COS.
Barreda recordó las declaraciones del embajador estadounidense el pasado año, cuando atacó a los partidos políticos y amenazó al gobierno con represalias, si no se adoptaba el TLC.
El TLC fue aprobado por el Congreso el año pasado, pero Washington impuso una serie de condiciones adicionales que obligan a modificar al menos 14 leyes y reglamentos, lo cual va más allá de lo pactado, declaró por su parte Orlando Blanco, otro dirigente del COS.
Explicó que técnicamente se pretende en un solo marco jurídico modificar la ley de telecomunicaciones, propiedad intelectual, derechos de autor, timbres fiscales, impuesto sobre la renta y el código penal.
"Hoy nuevamente, diputados del Congreso -en una actitud servil a los intereses norteamericanos- pretenden impulsar la Ley de Implementación del TLC, la cual representa en síntesis la entrega del país a los intereses de las transnacionales", denunció el COS.
Un comunicado de esa entidad advirtió que el acuerdo profundizará la pobreza y el hambre en el campo y llevará a la quiebra a los pequeños y medianos productores agrícolas.
El COS opina que el país necesita primero resolver los problemas agrarios, energéticos, el tema tributario y los derechos laborales antes de aventurarse en un pacto que sólo beneficiará a los empresarios asociados a las transnacionales.
Para los miembros del COS, la aprobación del TLC encendería la mecha de una serie de protestas a nivel nacional.